Por Diana González Delgado
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El ministro de Defensa, Luis Bareiro Spaini, acudió ayer a su interpelación en Diputados, esbozando primero una sonrisa de entrada, y asumiendo luego una actitud soberbia y desafiante a la mayoría de los cuestionamientos.
Las 12 preguntas que formaban parte del cuestionario las respondió sin contratiempos. La prueba de fuego vino después tras un receso de algunos minutos durante los cuales los parlamentarios decidieron recargar municiones.
La insistencia sobre los motivos que lo llevaron a escribir la polémica carta a la embajadora de EEUU, Liliana Ayalde, acusándola de intromisión en asuntos internos, formó parte del libreto que se volvió reiterativo y cansino.
La misma respuesta de Bareiro Spaini a los planteamientos: se ratificaba en todo. En un momento dado, al recordar la injerencia, sostuvo en tono desafiante: "Me da vergüenza como paraguayo".
Su soberbia afloró cuando utilizó definiciones del diccionario para referirse a algunos términos que utilizó en la carta, específicamente sobre la palabra enemigo.
En ese momento era el turno del oviedista Óscar Tuma. Este exigía una y otra vez mayor claridad al ministro, a lo cual este último consultó al titular de Diputados, Ariel Oviedo, cuántas preguntas correspondía hacer.
A la incineradora reacción de Bareiro Spaini, Oviedo retrucó diciendo que podían ser todas las que fueran necesarias.
"Ya he contestado. Gracias", fue entonces su respuesta cortante a la insistencia de Tuma, quien alegó estar insatisfecho con las respuestas.
El ministro no pudo ocultar su lado soberbio, y calificó de impertinente la pregunta del oviedista, quien insistía una y otra vez que responda si consideraba conspirador a todo el que critica al Gobierno.
El titular de la Cámara Baja intervino para pedir respeto al plenario. Sin embargo, los diputados que hicieron uso de la palabra tuvieron la libertad de cuestionar, criticar, desautorizar y descalificar con diferentes términos tanto al ministro como al presidente Fernando Lugo.
Muchos de los parlamentarios demostraron falta de preparación e ignorancia en muchos temas, ya que por momentos las salidas de Bareiro Spaini los superaron.
EN EL BANQUILLO. La diputada Olga Ferreira de López le pidió que explique por qué usurpó el papel de Lugo y el canciller Héctor Lacognata. Con una nueva actitud cortante y soberbia, el ministro dijo que ya explicó, a lo que Ariel Oviedo le dijo que repita. Con el anuncio del voto de censura, Bareiro se retiró molesto del plenario.