Hombre extremadamente austero en su modo de vida, poseía un sentido muy claro de la ética para la vida personal y como ser social, además de ser un gran intelectual.
Aunque sabíamos de su delicado estado de salud, la noticia de su fallecimiento nos sorprende por la pérdida de una figura que destacó por su notable calidez humana, su vasta sabiduría y su equilibrado criterio en el juzgamiento de realidades políticas, sociales y culturales.
Instalado en Buenos Aires hacia 1947, fue parte de la larga fila de compatriotas que se vieron obligados a ir al exilio a raíz de la Revolución de 1947 y el triunfo de un régimen autoritario. LEER MAS
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