Luján Román
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Las mujeres no solo ganan menos que los varones y ocupan menos espacios de poder en el mundo. Las diferencias van mucho más allá.
Hasta hace pocos años eran iguales anatómicamente para la ciencia. Hoy, además de la capacidad de dar a luz, las diferencias cardiológicas y la interacción de genes y hormonas, son las características fisiológicas más diferenciadoras.
Para llegar a esta conclusión, basta con mirar la imagen del espejo, desde la perspectiva de la presidenta de la Asociación Sudamericana de Cardiología, María Paniagua: el funcionamiento del cuerpo femenino y masculino es distinto.
"Aunque las paredes y válvulas del corazón son similares en ambos sexos, el tamaño del corazón de la mujer es más pequeño que el del varón". El corazón femenino es 30% menor que el masculino, lo que no quiere decir que no cumpla las mismas funciones.
Las mujeres respiran, ven y huelen distinto. Gracias a los cromosomas X, ellas reconocen los colores con mayor facilidad, esta capacidad aumenta cuando secretan la hormona por excelencia femenina llamada estrógeno, que facilita el procesamiento de más información por las células de la retina ocular.
La cardióloga indica que también gracias a la liberación de esta hormona, la mujer tiene mayor protección a los infartos que los varones. Sin embargo, ellos tienen una respiración más eficiente y su capacidad respiratoria es siempre superior al de la mujer.
POR DENTRO. En reposo, el cerebro de una mujer continúa en un 90% su actividad. En tanto, los hombres apenas utilizan el 70%, por lo que ellas captan los detalles con mayor facilidad, según estudios neurológicos.
Las mujeres, según la construcción sociocultural se inclinan más al chisme, no por que sean más chismosas, sino porque tienen varias zonas del cerebro relacionadas con el lenguaje verbal. Ellas utilizan entre 6 mil a 8 mil palabras diariamente, mientras que los hombres unas 2 mil a 4 mil.
El sentimentalismo y la capacidad de derramar lágrimas de la mujeres tan comentado, se debe a que ellas producen la hormona prolactina que las hace más sensibles y además es responsable de la producción de leche.
Los dermatólogos indican además que la piel de la mujer es hasta diez veces más sensible al toque que la masculina y ellas tienden a arrugarse más. Por otro lado, ellas tienen más desarrollado el sentido de identificación de los azúcares, frente a los hombres.
Hoy, en la conmemoración del Día Internacional de la mujer, ellas siguen soñando y trabajando por lograr la igualdad plena con los varones, a pesar de las diferencias.