En el Paraguay, las recaudaciones tributarias por impuestos directos representan solamente el 2,2% del producto interno bruto (PIB), según datos proporcionados por el Ministerio de Hacienda. El resto (9,8%) es aportado por tributos como el impuesto al valor agregado (IVA), es decir, lo que pagan todos los contribuyentes.
En el Brasil, los impuestos directos representan el 10,5% del PIB, mientras que en Argentina llegan al 8,5% del PIB. Inclusive en países como Bolivia o Ecuador, los impuestos directos llegan al 5,2% y 4,6% del PIB, respectivamente; mientras que en Perú, el 7,3% del PIB representa la carga tributaria directa.
De acuerdo con un informe dado a conocer, el IRP del Paraguay no solamente tiene las tasas más bajas de la región, sino también de progresividad muy discreta. Así, por ejemplo, en Estados Unidos la tasa mínima es del 15% y la máxima llega al 53%, en tanto que en Paraguay la mínima es del 8% y la máxima es del 10%.
CUBA Y HAITÍ PAGAN MÁS. Inclusive, en países como Cuba, la tasa mínima de este tributo es del 10%, en tanto que la máxima puede trepar al 50%; en tanto que en Haití, la tasa mínima es del 10% y la máxima llega al 30%.
Si se compara los países de la región, se observa que en Argentina, la tasa mínima de este tributo es del 9% y la máxima llega al 35%, en tanto que en Venezuela, la mínima es del 6% y la máxima es del 34%. Entretanto, Bolivia tiene una tasa mínima del 12,5% y una tasa máxima del 13%. El Ministerio de Hacienda asegura que la tasa de este tributo es baja, permite una vasta deducción de gastos y tiene un alto umbral de ingreso no incidido. Además, no grava las rentas obtenidas del exterior y no es un impuesto al patrimonio.