El presidente Fernando Lugo solamente dio un estirón de orejas a su ministro de Defensa Luis Bareiro Spaini, por el procedimiento que utilizó para protestar contra la embajadora de los Estados Unidos, Liliana Ayalde. No está en sus planes destituir al secretario de Estado, a pesar de que este utilizó términos poco diplomáticos y bastante fuertes en la carta que envió a la representante diplomática del Gobierno norteamericano.
El jefe de Estado se enteró de la carta enviada por Bareiro Spaini cuando se encontraba en Cancún, México, hace dos semanas. La embajadora Ayalde hizo una llamada telefónica al canciller Héctor Lacognata para expresar su preocupación por la nota recibida por el ministro de Defensa.
A su regreso, Lugo convocó a Bareiro Spaini y allí le reprochó por la actitud. Sin embargo, también hubo otros referentes que salieron en defensa de Bareiro Spaini, ya que en la misiva enviada a la embajadora se demostró la "lealtad" del ministro con el presidente de la República y con la defensa de la soberanía del país.
ENOJO. En la carta enviada por el ministro de Defensa también hubo críticas dirigidas hacia el vicepresidente Federico Franco, a quien indirectamente trató como enemigo de Lugo. El asesor de la vicepresidencia, Fernando Pfannl, señaló que por el momento el vicemandatario no quiere hacer declaraciones. Sin embargo, no se descarta que mañana a las 6, en la reunión del Consejo de Ministros, realice sus quejas por los términos usados por Bareiro Spaini.