Con bombos y platillos, el Grupo Impulsor para la Regulación del Financiamiento Político en Paraguay anunció, el 17 de abril de 2008, que el ahora presidente Fernando Lugo fue uno de los tres candidatos que presentaron la lista de aportantes de su proyecto político.
Lo llamativo es el origen del dinero que Lugo recibió para su campaña electoral.
Entre los financistas de la Alianza Patriótica figuraban cuatro sindicalistas de Itaipú con millonarios aportes, que van desde 35 millones de guaraníes hasta 223 millones de guaraníes.
La pregunta que queda flotando en el aire es cómo es posible que un grupo de gremialistas tuviera tanto dinero en su poder para financiar una campaña.
Fuentes del PLRA señalaron que los sindicalistas eran simples prestanombres. "Lugo o Raúl Meza (administrador de la Alianza entre el 2007/2008) les decían a los supuestos aportantes que ellos solo debían afirmar que ese dinero salió de sus bolsillos, porque no tenían cómo justificarse en muchos casos", reveló un senador liberal que pidió el anonimato.
Añadió que el presidente aún tendrá que pagar muchos favores económicos.
El Grupo Impulsor fue una iniciativa de diversas organizaciones de la sociedad civil, como Semillas para la Democracia (Marta Ferrara), Mujeres Políticas en Red (Perla Yore), Red de Mujeres Políticas (Josefina Duarte), Ideco (Roberto Ferreira), PDC (Gerardo Rolón Pose), Red de Contralorías Ciudadanas (Rodolfo Troche), Transparencia Paraguay (entonces a cargo de Pilar Callizo), Fundación Tierra Nueva (Ricardo Rodríguez), Cisni (Juan Carlos Boggino), Cidsep (Gustavo Bécker), entre otros.