Por Patricia Vargasy Roberto Irrazábal
Como un balde de agua fría cayó en la Embajada de Colombia en Asunción la forma en que el ministro de Defensa paraguayo, Luis Bareiro Spaini, se refirió a la ayuda que Colombia tiene con Paraguay en casos de secuestros.
Luego de que un medio de prensa publicara que la charla que el agregado militar de Colombia en Paraguay, coronel Jorge Jérez Cuéllar, ofreció el martes a oficiales de las FFAA paraguayas apunta a que la participación de los colombianos no solo se daría en el campo teórico, sino también en lo práctico, el secretario de Estado reaccionó en tono poco amistoso con ese país, a través de un comunicado.
"El Ministerio de Defensa (...) no tiene ni tendrá, cualquiera fuese su denominación y calificación, asesores ni expertos extranjeros que pretendan dictar normas a seguir en circunstancias especiales", dice tajantemente el comunicado que lleva la firma de Bareiro Spaini, quien es considerado en la esfera castrense como un militar "de la ultraizquierda".
REACCIÓN INNECESARIA. Según fuentes diplomáticas, el Gobierno colombiano se sorprendió por el documento emitido por el ministro, el cual consideró hasta "innecesario".
Asesores colombianos ayudaron a que el ganadero Fidel Zavala sea liberado con vida, motivo por el cual el propio Fernando Lugo agradeció en público la ayuda colombiana, por lo que el comunicado de Bareiro Spaini desnuda la contradicción del Gobierno al respecto.
El embajador de Colombia en Paraguay, Mauricio González, dijo que no iba a opinar sobre la forma en que Bareiro Spaini se refirió a la ayuda colombiana. "No voy a hacer comentario al respecto", sentenció González, lanzando la típica frase diplomática utilizada por los embajadores cuando no desean opinar sobre una situación delicada. El Gobierno de Álvaro Uribe tomó rápidamente conocimiento del comunicado de Bareiro Spaini, informaron fuentes diplomáticas.
En el comunicado, el ministro también sostiene que su postura busca mantener el respeto al espíritu que constituye las bases esenciales de la Unasur, organismo que el presidente venezolano, Hugo Chávez, quiere utilizar para enfrentar a los EEUU, aliado estratégico de Colombia en la lucha contra la guerrilla.