Por Patricia Figueredo
pfigueredo@uhora.com.py
CON 58 ALUMNOS, 2 CARRERAS Y 11 PROFESORES, HACE 50 AÑOS SE ESTABLECÍA EN EL PAÍS UNA DE LAS PRINCIPALES CASAS DE ESTUDIOS TERCIARIOS, LA UNIVERSIDAD CATÓLICA NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN (UCA). En el marco del cincuentenario de la institución, su rector, padre Michael Gibaud, ratifica el compromiso que tienen con la sociedad expresada esencialmente en la formación de líderes cimentados en principios éticos y cristianos.
- ¿Cómo transcurrieron estos 50 años de la UCA?
- En estos 50 años de vida institucional dentro de las vicisitudes propias de la historia, la UCA fue creciendo constantemente. En la actualidad contamos con alrededor de 50 profesores, más de 20.000 estudiantes de grado y más de 2.000 de posgrado, con lo cual se está indicando un crecimiento constante. El mismo tiene su importancia en número y también en cuanto a extensión de la universidad. Empezamos en Asunción y actualmente está extendida en todo el país.
- ¿Cuáles fueron las claves para que la UCA vaya creciendo y posicionándose?
- La clave de la universidad creo que son los profesores; tenemos buenos profesionales, identificados con el quehacer universitario y deseosos de que esta institución sea la mejor. Creemos que en el grupo de profesores hay un equipo mayoritario que busca hacer de la docencia una vida.
- ¿Cuál es el apoyo que dan a sus docentes para lograr este resultado?
- En primer lugar procuramos que tengan una retribución económica que les permita vivir coherentemente su vida; en la Universidad se pagan 13 meses. En segundo lugar, promovemos el respeto y damos el lugar que les corresponde a los profesores. Finalmente, les damos la posibilidad de ir haciendo cursos de posgrado sin necesidad de tener que abonar 100% matrícula, además del reconocimiento académico que siempre se da a los profesores.
- El alumno que llega aquí, ¿qué recibe de manera diferencial con respecto a las demás?
- El aporte que da la Universidad es la formación en los valores evangélicos, la incorporación de la fe. Lo que pretendemos es que vivan y ejerzan su profesión de acuerdo a los valores evangélicos, entonces, aparte de la formación académica que es igual al de las otras universidades, el plus que da la UCA son los valores evangélicos.
- ¿Qué estrategias utilizan para lograr ese plus?
- Tres cosas; en primer lugar están las clases de ética y teología que intentan formarlos teóricamente. En segundo lugar está lo que se llama la Pastoral, en donde los sacerdotes acompañan a los estudiantes en distintas actividades para ir actuando y trabajando como cristianos. En tercer lugar están los cursos o servicios de extensión que van prestando los alumnos a distintos grupos. Por ejemplo, ahora los de Medicina están con el consultorio en Cateura, los de Derecho están con la Asociación Roque González haciendo un servicio de vacaciones con todos los niños de la Chacarita. Es decir, hay una motivación cristiana de hacer servicios sociales, que beneficien a la sociedad.
- ¿Cómo van a colaborar con la sociedad para que estos valores se mantengan?
- Nosotros queremos seguir en la brecha de formar a las personas en los valores y particularmente en los valores evangélicos, ese es el aporte que podemos dar a la sociedad en el plan de ir enfrentando la corrupción. De hecho los egresados de la Católica, no todos lamentablemente pero sí la mayoría, se distinguen por la rectitud, la sinceridad, la honestidad, por los valores que viven.
- ¿Nuevos proyectos?
- Por de pronto, queremos organizar la parte académica, fortalecer las bibliotecas y laboratorios en cuanto a ampliación y equipamiento, y crear una dirección de posgrado para lograr un servicio de excelencia, desde marzo. También buscamos fortalecer todo lo que sea centros de estudiantes para que haya una identidad; además, buscar un trabajo conjunto con los egresados, porque creemos que ellos tienen mucho que aportar no solamente a la sociedad sino a la universidad.
- ¿Cómo fortalecerán a los centros de estudiantes?
- Muchas veces los jóvenes tienen ideales e inquietudes y eso les lleva a tomar posturas que no siempre los mayores entendemos o aceptamos, pero si hay una actitud de diálogo no hay dificultades. Estamos fortaleciendo los centros con un contacto directo de ellos con las autoridades, y un trabajo conjunto a nivel país.
- ¿Cuál es la importancia de estos centros?
- Creo que son importantes porque en primer lugar permiten que se vayan formando los líderes, ya que necesitamos personas con valores en la sociedad; creemos que fortaleciendo los centros de estudiantes lo lograremos. Por otro lado, los líderes tienen que trabajar en grupo y estos centros intentan siempre formar un equipo ya que un líder no trabaja solo. En tercer lugar, los estudiantes son los que más se identifican con la universidad, entonces a través de estos gremios la identificación con la institución puede ser mayor, incentivando el sentido de pertenencia.
- ¿Cómo se dan las ayudas a los becados?
- Nuestra preocupación social hace que la universidad en el presupuesto del año destine una ayuda a los estudiantes de escasos recursos de G. 3.500 millones. En este momento hay 850 becarios conjuntos de Itaipú y la Católica. Itaipú paga 60% y la universidad el 40%. Además, están los que solicitan la ayuda directamente a la institución. Entonces, ahí hay un aporte grandioso que hacen los universitarios, porque en el fondo ese dinero sale de la cuota de los estudiantes.
ACTIVIDADES PREVISTAS POR EL 50º ANIVERSARIO
Hoy, a las 11, se celebra una misa en la Catedral Metropolitana de Asunción, presidida por el arzobispo, Mons. Pastor Cuquejo. A las 12, en la Sede Central se descubre una placa en homenaje a los docentes fallecidos, con palabras alusivas del rector de la Universidad, Michel Gibaud. Luego se presenta el vídeo documental de la historia de la Universidad, producido y dirigido por Leticia Coronel y Aldo Calabrese, alumnos de la institución, y se habilita una exposición de obras plásticas.