La quiebra financiera por la que atravesó la entidad desde 1999 hasta 2002, aproximadamente, le impidió encarar nuevos emprendimientos o inversiones, porque en esa época se fue generando una deuda por 135 millones de dólares, honradas solo en años subsiguientes y quedando aproximadamente unos 35 millones, según el ingeniero Martín González, ex presidente de la entidad.
Esta caótica situación derivó en la falta total de financiamiento por parte de los organismos que pueden cooperar monetariamente, a criterio de González: "El BID cortó los préstamos, al igual que el KSW y el Gobierno del Japón", especificó.
Ese déficit de 800 mil millones de guaraníes a 2002 se fue revirtiendo muy lentamente y hoy la salud financiera de ANDE permite encarar nuevas obras, según el referente, quien destacó que el sistema de transporte de energía tiene un atraso de 10 años en las áreas de transmisión y transformación.
Un "cuello de botella" que no fue subsanado constituye el litigio social que se generó cuando algunas poblaciones no permitieron que la línea de doble terna Acaray-Coronel Oviedo pase por esta última localidad, lo que retrasó bastante la puesta en marcha de este proyecto, tal como lo refirió González: "Esos créditos ya habían sido obtenidos con el BID en 2006. Se firmaron los contratos, pero luego se ralentizó todo", dijo.
Otro argumento que perjudicó las posibilidades financieras del ente para emprender inversiones, al decir del ingeniero, es la contribución al Tesoro público por más de 300 mil millones de guaraníes (cerca de 90 millones de dólares), que fue transfiriendo "graciosamente" la institución a Hacienda, en concepto de aporte intergubernamental.
La negativa a concretar la instalación de estaciones en el área metropolitana, aducida desde la población y desde ambientalistas, también ingresa en las excusas para no mejorar la red: puntualmente en el barrio Pinozá no se pudo construir una estación transformadora y se perdió un año y medio en buscar otro lugar, según dijo González.
El costo de la tarifa para el usuario es absolutamente político, según sentencia del ex presidente de ANDE. "Hoy se paga lo mismo que hace 8 años. Se podría ir buscando un promedio incremental a mediano y largo plazo; probablemente habrá mayores ingresos para enfrentar nuevas inversiones. ANDE necesita un financiamiento de aproximadamente 800 millones de dólares en los próximos 12 años", explicó.
INVERSIÓN EN CUATRO FASES
Hace exactamente un año, autoridades de ANDE anunciaban que dentro del plan de inversiones de la entidad existían cuatro fases: la primera es la línea proveniente de Itaipú que llegará hasta Villa Hayes y que demandará una inversión de 315 millones de dólares, a ser ejecutada en tres años.
La segunda es una línea proveniente de Ayolas (Yacyretá) a Carayaó, con una inversión de 250 millones de dólares, a ser ejecutada en dos años.
En tanto que la tercera fase también es una línea proveniente de Yacyretá que vincula hasta Guarambaré, cuya inversión asciende a 250 millones de dólares, también en dos años.
Y se contemplaba también una cuarta fase: la que vincula Yacyretá con Itaipú, obra que debe demandar una inversión de 300 millones de dólares.