"El país no ha contado hasta ahora con una política energética y en su ausencia la matriz energética actual es resultado de una secuencia de decisiones parciales y aleatorias sin la racionalidad y coherencia que deben tener las acciones y decisiones que caracterizan al sector".
Así responde el ingeniero Ernesto Samaniego, al ser consultado sobre la razón principal por la que la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) no puede cumplir actualmente con el requerimiento de energía de la población.
El experto apunta a que en la actualidad el sector eléctrico se caracteriza primero por la insuficiencia estructural. Esto es, señala, que no se cuenta con la infraestructura ni la capacidad suficiente para atender la demanda y su proyección, tanto en transmisión como en distribución.
PROBLEMA DE FONDO. Esto también manifestó la semana pasada el actual titular de la ANDE, Germán Fatecha: "El problema de fondo es la falta de transmisión y la solución es que la demanda y transmisión de energía se equiparen"
Por otra parte, Samaniego sostiene que la organización actual lleva a la confusión de responsabilidades del Estado al ser autoridad y empresario.
"La política sectorial real o efectiva está determinada por las decisiones y presiones de las empresas (ANDE, Yacyretá e Itaipú) que confunden sus necesidades e intereses corporativos con las necesidades e intereses del país", indica.
El ingeniero agrega que "la debilidad de los gobiernos frente a estos entes, por la simbiosis entre los intereses corporativos que se generan en ellas y los de los directores políticos, contribuye también a lo que está sucediendo".