El Gobierno de Fernando Lugo presentó ayer a la tarde oficialmente el Plan Nacional sobre Derechos Humanos 2010-2011. El acto se realizó en el salón de eventos del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria Paraguay Sociedad Anónima (BBVA) de Asunción y contó con la presencia de Humberto Blasco Gavilán, ministro de Justicia y Trabajo, Amerigo Incalcaterra, representante Regional para América del Sur de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (Oacnudh) y del señor Lorenzo Jiménez de Luis, coordinador residente de las Naciones Unidas en Paraguay.
El presidente no hizo uso de palabra en el acto. Sólo miró a los que hablaron sobre el plan de acción que tiene por objetivo promover y proteger los derechos humanos de los paraguayos que viven en el país y en el exterior.
En el documento que se presentó en la oportunidad, se aclara que el gobierno de Lugo no ha permitido ver avances significativos en materia de derechos humanos.
El secretario del Estado, Humberto Blasco, brindó un informe pormenorizado sobre las acciones que se vienen realizando para promover la institucionalidad permanente y sostenible de los derechos humanos en el país, mediante la coordinación y articulación de políticas, planes y programas provenientes del Ejecutivo.
Mientras que Incalcaterra al hablar sobre la reseña de la situación de derechos humanos en el país recordó al mandatario que los más afectados por la falta de cumplimiento en los derechos humanos son los indígenas, sector que habría recibido la promesa de Lugo que serán privilegiados y que sus necesidades serán prioridad para el Poder Ejecutivo.
"La población más pobre y excluida del país es la indígena. Los pueblos indígenas han sido históricamente el sector más marginado del desarrollo. Su tasa de analfabetismo es del 51%, en algunos grupos étnicos supera el 80% y sólo el 2,5% tiene acceso al agua potable", señala parte del citado documento.