Nativos nucleados en la Federación Nativa Aché del Paraguay (Fenap), la Secretaría del Ambiente (Seam) y la comunidad Aché de Ypetimí, acordaron trabajar en la preservación y recuperación del Parque Nacional Caazapá, territorio ancestral del pueblo Aché.
El acuerdo se originó en una decisión emprendida unilateralmente por los nativos de Ypetimí, en diciembre pasado, como "experiencia de hecho", donde demostraron tener la capacidad suficiente para controlar sus territorios.
En esa fecha unos 70 integrantes de las comunidades Aché de Ypetimí y Puerto Barra cerraron algunas de las entradas de acceso que los rolleros ilegales usaban para la extracción de madera del parque. En tres días de recorrida encontraron tractores, allí hablaron con los conductores, explicándoles "el nuevo proceso para el cuidado del parque y les invitaron a salir, "antes de que vengan las autoridades nacionales".
Los tractoristas se retiraron llevándose sus tractores.
También encontraron 20 personas elaborando tablones de guatambú, cedro, lapacho, de árboles añosos, a quienes los Aché explicaron que al ser parque nacional, está prohibida la extracción de madera y pidieron a las personas retirarse.
Encontraron a los guardaparques que manifestaron sorpresa y susto, y preguntaron a los indígenas qué hacían allí, a lo que estos respondieron que estaban patrullando la zona para cerrar el camino a los rolleros. Los guardaparques se retiraron como si estuvieran en falta, sin manifestar ni una palabra ni sumarse al patrullaje en defensa del parque. Esta demostración de eficacia y de sabiduría valió la restitución del derecho de esta comunidad de proteger y administrar los recursos de su hábitat.