Pero el poder estar al fin en Haití con la posibilidad de comenzar a ayudar reforzó al grupo de trece voluntarios de Paraguay, que se instaló en la madrugada de ayer en el Centro de Operaciones en el Terreno, coordinado por las Naciones Unidas, e instalado en el mismo aeropuerto de Puerto Príncipe.
El grupo se unió al contingente de México y se acopló al Equipo Urbano de Búsqueda y Rescate (USAR). Esperamos unas horas para que hubiese un camión disponible para llevarnos a la Facultad General de Medicina de Puerto Príncipe. Nos contaron que el día del terremoto había cerca de 100 alumnos rindiendo exámenes en el recinto y la mayoría no logró escapar.
GALERÍA DE FOTOS. Ayuda paraguaya en Haití
Escoltados por militares argentinos -porque ningún grupo puede salir sin esta seguridad- en las calles pudimos ver, a pesar de todo, a la gente sonreír con esperanza al vernos. Pero la urgencia de ayuda humanitaria se hacía palpable en el camino.
En la Facultad el trabajo fue duro. El equipo paraguayo encontró cinco cuerpos en la salida del edificio. Lo más probable es que hoy se siga colaborando en el mismo centro de estudios, aunque se espera que los médicos del grupo se queden trabajando en el hospital de campaña que se va a instalar en el aeropuerto.
Aunque el nuevo sismo -de 6,1 grados- acabó por destruir varios edificios que ya se encontraban dañados, el grupo de paraguayos se encuentra bien y sin inconvenientes, sobre todo porque se tomó el resguardo de traer comida y agua propias.
También ha sido de mucha ayuda haber traído equipo de trabajo, porque acá a veces falla la coordinación, sobre todo a la hora de designar custodia, transporte y herramientas para el trabajo.
La brigada paraguaya está compuesta por bomberos voluntarios, integrantes de la Cruz Roja Paraguaya, médicos del Ministerio de Salud, funcionarios de la Secretaría de Emergencia Nacional, funcionario de Cancillería, un efectivo militar y quien escribe.