Por Mílder Melgarejo Valiente
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Existe una descoordinación entre agentes policiales y fiscales que investigan el secuestro de Fidel Zavala Serrati. Los celos y la falta de compatibilidad para cruzar información carcomen a los propios agentes del orden. Los efectivos del departamento Antisecuestro, de Inteligencia, de la FOPE y agentes locales departamentales se marginan unos a otros, según admitieron a este diario los integrantes de los grupos citados y que se refleja en la práctica.
No obstante, el coordinador de tareas de los operativos Triángulo y Sombra, que se realizan en la zona Norte del país con agentes especiales, comisario Elizardo Rojas, restó importancia al hecho al afirmar que el grupo de élite que está a su cargo trabaja en armonía y conexión con los efectivos de las comisarías locales.
Los locales prácticamente no participan de los controles de vehículos y personas, que se realizan en las localidades de Loreto, Paso Barreto, Jhuguá Ñandú, Puentesiño y Arroyito, con el objetivo de brindar seguridad a los pobladores y capturar a los miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), grupo que se adjudicó el secuestro de Zavala.
En caso de que los oficiales locales participen en los controles, es con el solo efecto de labrar actas de procedimiento.
PELEA INTERNA. En la convivencia diaria en un campamento policial se puede observar cierto aire de discriminación y falta de confianza de los efectivos de la FOPE hacia los agentes locales, quienes son calificados como "comunes" o "convencionales".
Los oficiales del grupo de élite llegaron al primer departamento con armas automáticas y equipos de primera a bordo de poderosas camionetas, infraestructura soñada por los uniformados locales.
TELÉFONO CORTADO. Ningún procedimiento que se realiza en el marco de los operativos Triángulo y Sombra es comunicado o informado con anterioridad al Ministerio Público. La Fiscalía solamente recibe el resultado de los procedimientos o datos de las personas aprehendidas, según admitió a este medio un asistente fiscal.
Los efectivos Antisecuestro e Inteligencia igualmente trabajan por separado, de acuerdo a los datos proporcionados por un agente Antisecuestro. Ambos departamentos policiales tampoco coordinan tareas con el Ministerio Público.
Las diferencias internas en filas policiales y la falta de coordinación con la Fiscalía retrasan las investigaciones para aclarar el caso Zavala.
OCULTAN BALACERA CON EPP
La balacera entre guardias de seguridad de la estancia La Blanca y una célula armada del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) se produjo en la siesta del 22 de setiembre, días antes del secuestro del ganadero Fidel Zavala, según pudo comprobar ÚH, que llegó al lugar en compañía del administrador del establecimiento y uno de los guardias involucrados.
El jefe de Policía de Concepción, Cándido Montanía, llamativamente, negó que haya ocurrido el enfrentamiento, a pesar que el apoderado de La Blanca, Bienvenido Sosa, admitió a este medio que comunicó el hecho vía telefónica al jefe policial.
En la comisaría de Jhuguá Ñandú, zona del establecimiento, tampoco fue registrado el hecho en el libro de novedades, a pesar de que meses después del suceso, en el sitio todavía se encuentran rastros de los proyectiles que impactaron en los árboles que fueron utilizados como escudos.
El comisario Montanía no supo explicar por qué guardaron dicha información.