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El evento contó con la presencia de Humberto Rubin, Luis María Zubizarreta, director del Yacht y Golf Club; Ricardo Doria, en representación de Asismed, así como de las familias socias del club.
Los niños recibieron instrucciones de cómo plantar y cuidar los árboles, así como de los beneficios de las distintas especies.
En este caso la especie que se plantó es la Aporocella chacoensis, conocida como "yacaré pito", que es una especie autóctona de este tipo de terrenos.
"Su nombre popular proviene del sonido que produce la planta por efecto del viento, y es muy poco plantada en el país", explicó la ingeniera forestal Raquel Acuña, coordinadora técnica del proyecto A todo pulmón...
ISLA ECOLÓGICA. Según Zubizarreta, el Yacht impulsa de esta manera el ambicioso proyecto de una isla ecológica donde se pretende desarrollar un parque rico en flora y fauna. "Mucha gente se llevó el oxígeno del país al llevarse los árboles, y con esto reponemos la vida a nuestros hijos", sentenció.
Por su parte, Humberto Rubin mencionó que se piensa instalar un reloj de oxígeno en una plaza céntrica para contabilizar cada árbol que se planta.
Resaltó además que el ejemplo del Parque de la Memoria, que se inició en el parque Ñu Guasu, donde se plantaron centenares de árboles, se extiende a otras zonas del país.
LA CAMPAÑA. A todo pulmón, Paraguay respira fue lanzada el 4 de abril como una iniciativa del periodista Humberto Rubin, y nació con la intención de reforestar el Bosque Atlántico del Alto Paraná, que fue objeto de graves deforestaciones, según explicó Raquel Acuña.
La meta inicial fue plantar 14 millones de árboles, pero ahora los organizadores están pensando en una cifra de hasta 50 millones.
La campaña fue pensada para combatir la deforestación que ha sufrido el Bosque Atlántico del Alto Paraná. Según la organización WWF Paraguay, inicialmente el Bosque Atlántico del Alto Paraná contaba con cerca de 9 millones de hectáreas de bosque.
Pero este ecosistema sufrió durante años una despiadada e irracional deforestación, que ubicó a Paraguay como el mayor deforestador de América y el segundo en el mundo.
Las tasas anuales de deforestación alcanzaron cifras aproximadas de 130 a 140 mil hectáreas de bosques por año. Gracias a la Ley de Deforestación Cero, esto se pudo parar, y la cifra disminuyó de 130 mil hectáreas deforestadas cada año a 10 mil hectáreas.
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