"Fue un arduo trabajo tanto de los directivos, cuerpo técnico y jugadores, un grupo humano increíble, a quienes me tocó comandar y por suerte terminamos bastante bien, más allá de lo que significa el título de campeón", sostuvo el entrenador Gerardo González, quien dirigió a la selección Sub 15 para la obtención del Sudamericano de Bolivia.
"Un campeonato muy parejo en todos los sentidos y por suerte Paraguay se hizo sentir. Nos preparamos para esto, era el objetivo que nos trazamos cuando comenzamos con este operativo, y la clave para ello fue el trabajo cotidiano de todos los que conformamos este grupo", añadió.
COLECTIVO. "La mayor virtud fue el funcionamiento del equipo. El juego colectivo y la posesión del balón fueron un punto principal e importante de este seleccionado, algo que la mayoría de nuestros equipos no posee", resaltó sobre las virtudes de sus dirigidos.
"Hay materia prima, hay material humano, y de ahora en más lo importante será ir siguiendo la evolución de este grupo de jugadores, que no tengo la menor duda que el día de mañana serán parte de la selección absoluta", continuó.
HIJO DE TIGRE. El lunes, luego del cansador viaje de retorno, algunos de los integrantes tuvieron tiempo de ir al programa Hora Fútbol, de Latele, para hablar de la conquista. Uno de ellos es Mauro Caballero, goleador del equipo.
"Todos los partidos fueron muy difíciles, porque en esta clase de competencia no existen equipos chicos (...). Este grupo siempre estuvo mentalizado en hacer un buen Sudamericano y pelear por el título", indicó. "Lo mejor y lo que nos llevó a obtener el título fue la unidad del grupo y que nunca perdimos de vista cuál era nuestro verdadero objetivo", añadió.
Indicó además que, "más allá de no ser el goleador del Sudamericano, lo importante es que logramos llegar a la meta que nos trazamos... Recién estoy empezando. Ojalá pueda llegar a obtener y ganar todo lo que ganó mi papá", finalizó.
CARLOS FLORENCIÁÑEZ. Es otro jugador destacado. Le hizo dos goles a Brasil, de tiro libre, en la primera fecha. "No es una casualidad que hayamos salido campeones, porque nos preparamos para ello durante ocho meses. Sabíamos que no iba a ser fácil, pero también sabíamos de lo que éramos capaces. Demostramos que cuando uno se propone y da todo de sí para llegar al objetivo, nada es imposible", indicó.