Un juego de niños entre dos primos, quienes sin saber el peligro que representa empuñar un arma de fuego, terminó en una tragedia en la siesta de ayer en un vivienda ubicada en el barrio Las Lomitas de la Comuna de Ñemby.
En el lamentable episodio perdió la vida Jorge Alberto M.A. de tan solo 11 años, siendo el presunto autor del disparo accidental, J.M.A.S. de 13 años, quien quedó demorado, pero al ser inimputable el representante del Ministerio Público deberá ordenar la entrega a sus progenitores.
El arma es propiedad del oficial 2º de Policía, Mario Almada, quien presta servicio en la Comisaría 23ª Metropolitana de Zeballos Cué.
EN LA PIEZA. De los datos recogidos en el escenario del suceso, donde como es lógico reinaba la impotencia ante el hecho, se supo a través de los agentes policiales de la comisaría 7ª jurisdiccional que ambos niños estaban en una de las habitaciones de la casa donde jugaban alegremente.
En medio de esto, hallaron bajo la almohada, un revólver calibre 38 propiedad de su tío y comenzaron a manipular sin tener en cuenta que estaba cargado.
En un momento dado, cerca de las 12.40 J.M., empuñó el arma y apretó el gatillo, disparándose así el revólver.
El proyectil impactó en la espalda de Jorge Alberto, quien cayó al piso herido de gravedad.
Sus familiares, quienes estaban en otra parte de la casa, corrieron hacia el lugar donde se detonó el arma y ahí se encontraron con la desgracia por lo que pidieron auxilio a los vecinos, quienes se acercaron a la casa y uno de ellos con su vehículo auxilió al niño derivándolo hasta el hospital distrital de Ñemby, donde ya nada se pudo hacer por él porque llegó sin vida.
En el lugar llegaron los agentes policiales de la comisaría local acompañados por el agente fiscal del Crimen de turno de Ñemby, abogado Augusto Salas, quien ordenó las diligencias relacionadas al caso.
En la vivienda se constituyó luego el representante del Ministerio Público para los otros trámites.
Agentes del departamento de Criminalística del departamento Central tomaron el arma para someter a una pericia.
El menor fue alzado en la patrullera y luego conducido hasta la comisaría 7ª, jurisdiccional.
ERA ALUMNO DEL CRISTO REDENTOR
La madre del menor fallecido es una mujer sordamuda y es paciente de un conocido centro de rehabilitación y en el momento del hecho no estaba, según los vecinos.
El niño vivía en la casa junto a sus tíos y abuela, de acuerdo a los pocos datos que se pudo recabar en el lugar, porque durante la intervención policial reinaba mucha confusión acompañado del dolor de los familiares y amigos del niño.
José Alberto era alumno del cuarto grado del colegio Cristo Redentor, ubicado a tres cuadras de su domicilio.
Algunos agentes policiales de la comisaría jurisdiccional no quisieron que la prensa sea partícipe de la información, pero el titular de la comisaría, comisario principal Ramírez, brindó todos los detalles relacionados al caso que conmocionó al barrio Las Lomitas.
Al margen de todo lo ocurrido a manera de referencia se puede decir que sucesos de este tipo ocurre con frecuencia específicamente en el interior del país, donde la gente acostumbra a dejar sus armas, ya sean escopetas o revólveres en lugares visibles y al alcance de las criaturas.