Por María Angélica Ramos y Sofía Masi
ALTO PARANÁ
Todas las 217 personas, entre niños y adultos que fueron inspeccionados por los médicos, presentaban síntomas de intoxicación como diarrea, vómito, cefalea. Son de las comunidades indígenas que ayer fueron rociados presuntamente con agrotóxicos en el distrito de Itakyry, Alto Paraná.
El líder Luciano Villalba, junto a otras seis personas de la comunidad Loma Tajy, fueron derivadas al Hospital de Ciudad del Este hasta donde llegó el fiscal Ángel Aveiro de la Unidad Medioambiental para verificar la situación de los pacientes. Al final, como los médicos del centro asistencial descartaron a priori la intoxicación, ordenó un análisis más específico de sangre cuya cuenta correrá a cargo de la Fiscalía.
El hecho ocurrió en la mañana de ayer en las comunidades ava guaraní de Loma Tajy, Ka aguy Poty, Ka aguy Rory, Ka aty Mirí y Formosa sobre cuyos títulos de propiedad, que datan del año 1996 sobre un poco más de 2.000 hectáreas, ahora aparecen otros títulos superpuestos a nombre de propietarios brasileños que buscan desalojarlos.
Se trata de los brasileños Alair Alfonso, Milton Alfonso, Oscar Ofelio Blanco, Carlos Augusto Nobili, Luis Alberto Jackier Cerda y Martio Schmith, quienes promovieron el desalojo bajo la figura de "restitución de inmueble".
Ayer debió cumplirse el desalojo a cargo de la fiscal Raquel Fernández, quien fue recusada por el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), hecho que habría motivado la reacción de los extranjeros contra la población nativa.
Según el líder Ignacio Gauto, de la comunidad Ka aguy Poty, en la mañana de ayer, se hicieron presentes los brasileños con más de 20 camionetas y tres camiones con acoplado, para trasladar a la gente y sus enseres.
Los Avá Guaraní de las comunidades afectadas enfrentaron con sus lanzas y flechas a la comitiva que llegó hasta el lugar sin la presencia de las autoridades competentes.
Fue después que un avión fumigador habría rociado en vuelo rasante a las familias de las comunidades, produciendo la dispersión y corrida generalizada. Como consecuencia ya entrada la noche, los médicos enviados por la Décima Región Sanitaria seguían atendiendo a 217 personas.
El doctor Daniel Espínola explicó que no se puede hablar de agroquímicos, pero sí que son síntomas de intoxicación. El mismo dato ya maneja el Ministerio de Salud Pública y el mismo presidente Fernando Lugo, quien ordenó dar una atención especial al asunto. Esta mañana llega al lugar una comitiva de ministros.
Los nativos coincidieron en señalar que una avioneta blanca con franja roja, pasó y roció el veneno sobre la gente, lo que causó la intoxicación que el equipo de 5 médicos y 3 enfermeras trataban de contrarrestar. Al final de la tarde llegaron provisiones para los nativos.
INDI HACE DENUNCIA FORMAL
El Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) presentó ayer denuncia de lo acontecido en Itakyry ante la Fiscalía General del Estado, ante la dirección de Derechos Étnicos y de Derechos Humanos. Es a los efectos de tomar en consideración el derecho consuetudinario indígena y los procedimientos establecidos en el Código Procesal Penal.
El ente indigenista, encabezado por la doctora Lida Acuña, lamentó la gravedad de lo sucedido, que son graves violaciones a los derechos humanos y "alienta a las autoridades a ejercer sus obligaciones para sancionar enérgicamente tamañas agresiones contra los miembros de comunidades indígenas con derechos inalienables sobre sus tierras, reconocidos en la Constitución Nacional".
También el ente indigenista denunció la "gravedad de la amenaza a la soberanía nacional que significan estas prácticas de fácil entrega de territorios de frontera a extranjeros".
Desmentido. Empresarios sojeros reunidos en la Unión de Gremios de la Producción manifestaron que el avión que sobrevoló la zona de las comunidades indígenas en Itakyry no es para fumigación, sino para pasajeros.
LOS NATIVOS POSEEN TÍTULOS MÁS ANTIGUOS
Cuando los ciudadanos brasileños recurrieron en busca del desalojo ante la fiscala Raquel Fernández, el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) recurrió también en los estrados judiciales logrando revertir la intención de los extranjeros pidiendo la nulidad de la inscripción de los títulos presentados por estos, su cancelación y levantamiento de inscripción.
Las fincas afectadas son las 1.584, 1.709, 1.586, 705, 924, 110, 111, 707 y 30 de Itakyry sobre las cuales hay orden de no innovar.
El problema surgió hace unos años cuando aparecieron nuevos títulos en manos del grupo de extranjeros y que coinciden con los títulos de los indígenas, que es del año 1996 y tiene mensura judicial aprobada.
La doctor Lida Acuña, presidenta del INDI, sostiene que en estos casos y a pesar de existir dudas sobre el origen de los títulos, debido a que en nuestro país hay muchas irregularidades en los registros públicos, los documentos de los nativos son más antiguos y por tanto tienen preeminencia. También se tiene en cuenta que es territorio ancestral.
Son 150 familias Ava Guaraní. Anteriormente había entre ellos algunos Mbya, quienes optaron por evadir el problema abandonando el lugar.