La Cámara Alta aprobó ayer el proyecto de declaración presentado por los oviedistas, por el cual se "repudia la actitud armamentista asumida por el Gobierno boliviano y el hecho de haber ocultado informaciones en la reunión de Cancilleres y Ministros de Defensa celebrada en la ciudad de Asunción".
El tratamiento se inició con la proyección de diapositivas "presentadas" por el senador oviedista Roger Caballero, mostrando imágenes del supuesto armamentismo de la Fuerza Aérea Boliviana, aunque no hubo explicaciones al respecto.
Previamente el legislador leyó un texto firmado por los demás oviedistas, expresando la necesidad de asumir una postura, alertando el armamentismo de los "Estados bolivarianos".
Recordaron la Guerra del Chaco y calificaron al conflicto como "marcado de un fuerte patriotismo", y que "hasta la fecha parece no disiparse".
Tras la primera intervención dada por el senador aliancista Carlos Filizzola, quien tildó la declaración como intromisión a la política boliviana, el debate fue cercenado por una mayoría que votó el cierre de debate.
Filizzola dijo que está en contra de la carrera armamentista, pero no creía atinado "marcar el rumbo al Gobierno boliviano", y que la protesta por la no comunicación de la compra de aviones ya la hizo el canciller nacional.
El senador liberal Alfredo Jaeggli pidió el cierre de debate y tras ser aprobado esto, también lo fue la declaración.
VENEZUELA. Otro proyecto de declaración que está en puertas es el que repudia al Gobierno de Venezuela, que ayer obtuvo moción de preferencia y será tratado el próximo jueves.
Varios legisladores lanzaron ataques contra el presidente de ese país, Hugo Chávez, por sus medidas contra ciertos medios de comunicación, entre otras cosas. La presentación de la declaración y la justificación del tratamiento las dio el senador colorado Alfredo Stroessner.
BRASIL. Contrario a estos dos países anteriores, llamativamente nadie "dio bolilla" cuando el senador liberal Roberto Acevedo pidió una declaración contra Brasil o un pedido de explicaciones vía Cancillería por el asesinato de una mujer por parte de policías brasileños en Pedro J. Caballero, territorio paraguayo.