Por Patricia Vargas Quiroz
pvargas@uhora.com.py
Funcionarios del Ministerio de Defensa, luego de varios meses de trabajo, encontraron en el sótano de esa institución algunos documentos que tienen directa relación con los denominados Archivos del Terror. Son informes policiales que eran remitidos a los militares sobre las actividades de personas que el gobierno de Alfredo Stroessner consideraba "peligrosas".
Así también, se descubrió planes sobre la posible creación del Grupo de Operaciones G2 (Inteligencia Militar) que pudiera trabajar directamente con la CIA (Agencia Central de Inteligencia, por sus siglas en inglés).
La investigación se inició ante las informaciones brindadas, en el 2008, por los periodistas de ÚH Luis Bareiro y Roberto Sosa al ministro de Defensa, Luis Bareiro Spaini, sobre la posible existencia, entre los antiguos documentos militares del ministerio, de documentos que tenían directa relación con los Archivos del Terror.
Ante esta situación, el secretario de Estado contrató a más de 10 personas para que se encarguen de buscar las específicas carpetas, y a la vez realizar el recuperación y clasificación del resto de los archivos.
Entre los cientos de documentos finalmente fueron encontradas dichas carpetas que no pasan de tres, pero con nutridas hojas. Solo lo referente al G2 y certificados policiales que informaban sobre movimientos de los ciudadanos considerados enemigos de la dictadura.
GUERRA DEL CHACO. Las carpetas que se encuentran en gran cantidad, casi en su totalidad, se refieren a valiosos documentos originales que tienen que ver con la Guerra del Chaco, o textos que datan de 1895, 1901, etcétera.
También se verificó certificados de la compra de armamentos para la Guerra Grande (1870).
Los funcionarios de Defensa indicaron que hasta ahora no se encontraron pruebas que tengan que ver con la desaparición y aprehensión de personas.
En cajas llenas de telaraña se pudieron observar las listas de la mayoría de los prisioneros de la Guerra del Chaco.
CONVENIO. Cuando se iniciaron las investigaciones se realizó el convenio con la Fundación Celestina Almada, que dirige Martín Almada, y alumnos de Historia para seguir con los trabajos que por falta de presupuesto quedaron va-rados.
"Este es un hecho inédito porque es la primera vez que las Fuerzas Armadas abren sus archivos", valoró el activista de los DDHH Martín Almada, quien ahora trabaja con los funcionarios de Defensa.
Igualmente, solicitó la intervención del Ministerio Público en el lugar para este relevamiento de datos.
Indicó que los archivos encontrados pueden servir para que muchas personas que sufrieron violación de sus derechos puedan cobrar indemnización.
La restauración de los archivos se da en el marco de la cooperación entre Defensa, Hacienda, Programa de la ONU y Fundación Celestina Almada.