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Siete precisas balas impactaron, en la madrugada de ayer, contra la casa del ex jefe del Departamento de Narcóticos de la Policía José Dolores Amarilla, en el barrio Sol de América de Villa Elisa. En el momento del hecho, su mujer y dos hijas estaban durmiendo en una pieza del fondo.
Los disparos fueron exactos porque, según el propio Amarilla, acertaron el mueble que da al costado de la computadora de la familia, en el living de la casa, donde generalmente estudian sus dos hijas durante las madrugadas.
En este punto es casi similar al atentado contra la casa del comisario Édgar Salcedo, cuya esposa e hijas murieron entre el 17 y el 18 de agosto pasado.
Minutos después del ataque, Amarilla, quien estaba bajo arresto en la Agrupación Especializada por insubordinación, fue informado a través de una llamada telefónica, y por disposición del propio comandante de la Policía, José V. Giménez, se le levantó la medida y regresó a su casa.
Asimismo, frente a la ventana que fue atravesada por todas las balas, agentes de Criminalística hallaron una bolsa de plástico con un casquillo de una bala de fusil y una esquela con una amenaza.
El ataque se realizó horas antes que el comisario Amarilla tenga que compadecer a un tribunal de Justicia Policial, para resolver el sumario administrativo del cual es objeto.
PROFESIONALES. "Para mí es claro que los que hicieron estos disparos son profesionales. Basta con fijarse la trayectoria de las balas. Prácticamente todas impactaron en la misma área. Además, es un lugar donde, a la hora en que sucedió, podría haber estado cualquiera de mis dos hijas", sostuvo Amarilla.
El comisario sin cargo relató que alrededor de las 01.45 de la madrugada, el guardia de seguridad, quien se encontraba en el interior de la casa, escuchó el motor de una motocicleta y seguidamente oyó los disparos, pero no alcanzó a divisar a los autores.
"Afortunadamente, yo ya había advertido de la posibilidad de esto a mi señora y le dije que mientras yo esté recluido, que duerma en un cuarto del fondo con mis dos hijas, de 21 y 19 años", contó Amarilla.
HIPÓTESIS. "De algo estoy seguro, esto se originó esa vez que hice esa conferencia de prensa cuando salí del Departamento de Narcóticos", sostuvo. En aquella ocasión, Amarilla acusó al subcomandante César Carrillo de proteger a narcos.
Días después, lo acusó nuevamente por supuestamente lucrar ilícitamente con la institución policial.
A la semana de haber renunciado de Narcóticos y haber hecho esas declaraciones, Amarilla fue recluido en la Agrupación por insubordinación.
El comisario aseguró que tuvo suerte, porque la intención de los responsables del ataque fue la de matar a los integrantes de su familia, no la de asustarlos con los balazos.
"No creo que esto fue un simple acto de amedrentamiento, sino directamente un atentado a mi familia", declaró Amarilla.
VISITA. Horas después del ataque, José Visitación Giménez, comandante de la Policía Nacional, llegó hasta la casa de Amarilla para manifestarle su preocupación por el ataque sufrido.
Varias hipótesis se manejaban ayer sobre el ataque a la casa del ex jefe de Narcóticos de la Policía Nacional, y tampoco se descartaba la posibilidad de que haya sido un autoatentando para reavivar las diferencias que existen dentro de la institución policial.
"SI NO TE CALLÁS..."
Más de cinco horas después de que la Policía llegara al lugar de los hechos y los agentes de Criminalística de la Policía realizaran una larga inspección de la casa, un integrante de la citada sección halló una pequeña bolsa de plástico de color rojo.
En su interior había una esquela y un casquillo de una bala de fusil calibre 7.62 mm.
La fiscala que lleva el caso, María Estafanía González, contó que la nota decía "Si no te callás..." y tenía la imagen de un círculo con tres calaveras en su interior.
Cada letra del mensaje fue recortada de una hoja de diario, señaló la agente del Ministerio Público, quien, coincidentemente, también lleva el caso Salcedo, donde también se investiga el presunto atentado a la casa de un comisario.
"Es muy llamativo que no se haya visto esta bolsita en las horas que se hizo el levantamiento de evidencias, pero hay que recordar que en ese momento era de noche", indicó la fiscala González.
La bolsa se encontró a escasos metros de la vereda, de donde los investigadores presumen que se realizaron los disparos, y de la ventana, la cual fue atravesada por lis siete balazos.
Por su parte, Amarilla destacó que la esquela mostraba tres calaveras y que en el momento del hecho, había tres personas en el interior de la casa: su esposa y dos hijas.
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