Sin muchos preámbulos de por medio, la Cámara de Diputados resolvió por mayoría expulsar de la platea de visitas al polémico dirigente campesino Elvio Benítez, quien anteriormente expresó su intención de "barrer" con el Congreso y acusó de delincuentes a los parlamentarios.
El dirigente, en compañía de otros líderes del Frente Social y Popular como Luis Aguayo, Belarmino Balbuena, entre otros, asistió a la barra de visitas para presenciar la interpelación del titular del Indert, Alberto Alderete.
Mientras se iniciaban las preguntas a Alderete, el diputado del Unace Gustavo Mussi, en forma sorpresiva, salió del esquema y afirmó que Elvio Benítez ha maltratado, ofendido y amenazado al Congreso Nacional. "Él vino a ofender e incidentar. Nosotros podemos echar a una persona así. Si podemos hacer una sesión secreta, durante la cual hasta los periodistas tienen que salir afuera, por qué no le podemos pedir a Elvio Benítez que salga afuera. Si podemos con los más, por qué no vamos a poder con los menos", argumentó.
Sin embargo, el líder de la bancada de Patria Querida, Sebastián Acha, expresó su disconformidad. "Soy muy crítico a Elvio Benítez. No comparto lo que hace ni lo que dice en muchas cosas, pero no podemos convertirnos en caníbales", enfatizó.
Esta misma postura fue compartida por otros legisladores, pero la intención de su rechazo fue en vano.
Una vez aprobada la resolución, los efectivos policiales se trasladaron en forma inmediata a la sala de visitas. Ni bien Benítez culminó su descargo ante los medios de prensa, los policías acorralaron a Benítez tomándolo del brazo y sacándolo del recinto a las patadas y a los empujones.
Fue allí cuando se registraron forcejeos entre los líderes campesinos y los policías. Esta vez, el espectáculo se trasladó a barra de visitas. Benítez fue llevado hasta una de las salidas del edificio.
"El tema acá es abuso de poder. Como ciudadano paraguayo puedo ingresar", manifestó molesto el dirigente. "Nuestro Congreso es un Congreso de mayoría antipatriótica, que defiende la ilegalidad del latifundio de la tierra malhabida. Los parlamentarios son un grupo de traidores y antipatriotas", dijo.
El gobernador de San Pedro, José Ledesma, repudió el hecho y luego fue hasta el Palacio de Gobierno para informarle al presidente Fernando Lugo los detalles.
UNA DECISIÓN AUTORITARIA
El reglamento interno de la Cámara de Diputados, en su artículo 91, señala claramente que de existir "toda demostración o señal bulliciosa de aprobación o desaprobación, el presidente mandará salir de la sede a toda persona que contravenga esta disposición".
Sin embargo, según las versiones, Benítez se ubicó en primera fila del sitio destinado a visitas y se dispuso a observar la interpelación del titular del Indert, Alberto Alderete, sin crear bullicio.
La diputada del Partido Democrático Progresista (PDP) Desirée Masi manifestó que Elvio Benítez consiguió lo que quería: "prensa y circo".
Sin embargo, afirmó que no le parecía democrático la decisión de sus colegas. "Esta es una institución pública, cualquiera puede entrar. No estaba haciendo efectivamente ningún problema, estaba ahí escuchando. No creo que tengamos que ser tan antidemocráticos. ¿Quiere decir que un crítico no va a poder entrar a la Cámara?", se preguntó.