| texto: | | | imprimir | | | enviar | Alertas SMS | ||||||||||||||||
Por Ma. José Centurión
En un país que ofrece contadas oportunidades a sus jóvenes, existen chicos que desafían a su realidad para lograr superarse. Lo hacen con fortaleza, sacrificio y perseverancia. Cinco de ellos cuentan su historia.
Un estudio local realizado el mes pasado por el Viceministerio de la Juventud señala que personas de entre 15 y 24 años viven en una cultura de la muerte y de la tristeza que les lleva a estar kaigue (desganado).
El sondeo apunta que ello sucede porque los chicos se sienten excluidos. Según indicó la socióloga Diana García, quien llevó adelante el estudio, los jóvenes sienten una gran frustración por las dificultades que enfrentan, como ser la falta de empleo o por no tener medios para estudiar.
Agrega que actualmente se están creando grupos en torno a la violencia con el objetivo de canalizar sus frustraciones, como una forma de devolver violencia.
Contrariamente al perfil que describe el estudio, existen jóvenes paraguayos que le pelean a la vida para cambiar su situación. No tienen nada de kaigue sino energía pura, dinamismo y perseverancia.
Luis Berni (26), trabaja como recolector de basura en un camión municipal, y estudia para ingresar a la carrera Ingeniería Electrónica, de la Universidad Nacional de Asunción. Pese a que no cuenta con recursos económicos suficientes se desvive para cumplir con su meta: quiere ser ingeniero.
Purita Zayas (22), educadora de Callescuela, se recibió con mucho sacrificio el año pasado como profesora de Ciencias Sociales. La joven trabajó desde los 7 años en el Abasto vendiendo choclo para ayudar a la economía de su hogar. Actualmente se prepara para seguir su segunda carrera universitaria.
Sergio Palacios (20), un joven no vidente, cursa el segundo año de Periodismo de la Universidad Nacional de Asunción, donde ingresó en el puesto 2, con 430 puntos. Es uno de los mejores alumnos de su clase y panelista de un programa de Radio Venus.
Nicolás Cañete (26) superó una leucemia linfoblástica aguda con un exitoso transplante de médula. El joven está a un paso de recibirse de comunicador. Así también, María Odilia Benítez (26), pese a grandes bajones familiares, se está por recibir de bióloga.
A continuación sus historias.
- LEA LAS HISTORIAS DE NICOLÁS CAÑETE - LUIS BERNI Y ODILIA BENÍTEZ
|
|
|||||
|
|
|||||
|
|
|||||
|
|
|||||
|
|
|||||
|
|
|||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||