El autor del gol para la victoria ante Argentina, Nelson Haedo Valdez, destacó el trabajo que desarrolló en el campo de juego su compañero de ataque: Salvador Cabañas. Contó qué gritó cuando convirtió el tanto y se golpeó el pecho.
Nelson grita a todo pulmón, así como lo hizo todo el pueblo paraguayo. Foto: R. González
"Un gol no significa nada, sino el largo trabajo de todo el equipo", dijo Haedo de manera humilde y destacando el trabajo de todo el grupo que integra la selección paraguaya, que logró su cuarta clasificación seguida a un Mundial.
"Me siento un bendecido por lo que pude dar", dijo igualmente en contacto telefónico con el programa "Vive la Vida", de Telefuturo.
Cuando se le consultó sobre la perfecta conexión con Salvador Cabañas, el delantero puso énfasis en ello. "Creo que todo nos salió bien, estamos jugando bien. Él jugó un partido fundamental, sin él no hubiésemos logrado nada", expresó.
Al convertir el gol, Nelson abrió los brazos, tomó la camiseta, se abrazó con sus compañeros, y se sumó a la típica "danza guaraní". Luego se topó cabeza con cabeza con Cabañas para celebrar. Y para terminar, se golpeó el pecho en varias ocasiones, cerca del corazón. ¿Qué dijiste?, le preguntaron al goleador. Entre risas, confesó: "La puta madre que lo parió".
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