Cristian, su hermano Arnaldo, y José no tienen mucho que elegir, como pobladores de Asunción. Los tres tienen en común las condiciones de pobreza en que transcurren sus vidas en la capital del país. Viven en una parcela de tierra, a orillas de un arroyo, y bajo columnas de gran porte de la ANDE, en un asentamiento que ellos denominan San Miguel.
"Este lugar es de la ANDE; sabemos que está prohibido vivir aquí, pero subió el agua, por eso estamos acá", dice Cristian. El sitio se halla hacia el lado izquierdo de la avenida Artigas, zona del Puerto Botánico.
Cuando la lluvia es muy grande o sopla un viento fuerte, las torres de alta tensión silvan, aseguran los tres. "Claro que nos morimos de miedo, si sabemos que encima estiran rayos", agrega.
Su hermano Arnaldo y él estuvieron viviendo en el hogar Tapé Pyahú, "ese que era de Nicanor, pero ya cerró", cuenta Cristian. Él asegura estudiar por la noche en un colegio del barrio IPVU, que está en las inmediaciones. Su hermano cursó hasta el 4º grado, pero ahora no va a la escuela. "No tengo partida de nacimiento", argumenta.
EL ENTORNO. En la casilla de madera situada al borde del arroyo viven con su madre y padrastro. "Es impresionante el olor que despide el arroyo. La gente de las casas lindas también tira acá sus basuras", se queja.
Si no estuviera el muro de contención, agregan, "el agua ya les hubiera arrastrado a todos", acota Arnaldo. Aunque, de durar mucho la lluvia, de todos modos entra agua en la casita que ocupan.
Cuando hay necesidad, algo que es frecuente, los tres chicos salen a la avenida para limpiar el parabrisas de los coches. "Algunas veces pedimos para comer. No da gusto eso, pero qué vamos a hacer, si tenés hambre...", interviene José con su reflexión.
"La municipalidad no hace nada. El presidente tampoco. Él, sobre todo, tiene que mirar también a los pobres", expresa Cristian.
Sus palabras alientan a José que añade: "Sí, cierto, nosotros necesitamos una casa, no importa si no es linda, pero al menos que no gotee". "También nos hace falta ropa abrigada, porque de noche hace frío aquí", dice con naturalidad.