Los senadores lanzaron varias interpretaciones jurídicas ante la posible negación del presidente Fernando Lugo de prestar su acuerdo a la designación del doctor Agustín Lovera como nuevo ministro de la Corte Suprema de Justicia.
El colorado Martín Chiola dijo que una de las interpretaciones es que si el Poder Ejecutivo veta el primer nombre, el Senado debe elegir otro nombre de la misma terna (que completan Emiliano Rolón e Irma Alfonso). O sea, elige a uno de los dos restantes. Juan Carlos Galaverna dijo que tal vez se puede tratar como un proyecto normal y rechazar el veto presidencial. Reiteró la frase "tal vez" para aclarar que no estaba seguro.
El presidente del Senado, Miguel Carrizosa, del Partido Patria Querida, señaló que el Poder Ejecutivo debe notificar al Senado su rechazo y el Senado, por su parte, debe notificar al Consejo que no hubo acuerdo entre los dos poderes y, entonces, el Consejo conforma una nueva terna. En otras palabras, reinicia el proceso de designación realizando una nueva convocatoria a los postulantes y elaborando una nueva terna.
Carlos Filizzola, del Partido País Solidario, dice que el Poder Ejecutivo directamente al no prestar su acuerdo debe comunicar al Consejo su decisión. Explicó que el nombramiento de ministro de la Corte es parecido al de los embajadores, pero al revés. El Poder Ejecutivo nombra a los embajadores y el Senado le da su acuerdo, mientras que el Senado designa al futuro integrante de la Corte y el Ejecutivo le presta su acuerdo.
Marcial González Safstrand (PPQ) y José Manuel Bóveda Melgarejo (Unace) sostienen que si el mandatario Lugo no presta su acuerdo, se disuelve la terna y se debe hacer una nueva.