Sin mucho avance en las decisiones sobre el doble Arancel Externo Común (AEC) y las trabas que los países más fuertes del bloque ejercen hasta el presente, culminó ayer la XXXVII Reunión Ordinaria del Consejo del Mercado Común, en el Centro de Convenciones de la Conmebol.
En esta instancia se debió haber discutido sobre ambos puntos que merecen especial atención para Paraguay, puesto que la eventual eliminación del doble cobro del AEC podría afectar negativamente la disponibilidad de fondos fiscales en tiempo y forma e impactará en la mayor parte de la estructura productiva del Paraguay.
Además, de acuerdo con las recurrentes inquietudes de los industriales paraguayos, el problema de las trabas paraarancelarias de Brasil y Argentina a los productos que exporta Paraguay tampoco fue abordado debidamente, culminando este nuevo encuentro en que Paraguay traspasa la presidencia pro témpore a Uruguay, con una serie de documentos firmados con mero tinte protocolar.
En contrapartida, el énfasis en la reunión de la tarde de ayer, es decir la del Consejo del Mercado Común Ampliado, donde estuvieron presentes los ministros de Relaciones Exteriores, se dio en el Mercosur social y también se abordó el efecto de la pandemia de la gripe A H1N1.
Los avances en el Mercosur social tuvieron el corolario con la inauguración, en horas de la noche, del Instituto Social del Mercosur, donde asistieron los cancilleres.
El golpe de Estado en Honduras también mereció un trato en el recinto, donde el canciller paraguayo Héctor Lacognata reafirmó que el Mercosur expresa su más enérgica condena.
"Con la incorporación de la dimensión social, el Mercosur busca una integración solidaria con aceptación de asimetrías", dijo el canciller.