"A lo largo de la última década, y con mayor intensidad desde la crisis de 2002, el Mercosur no solo no ha avanzado en cuestiones claves del proceso de integración, sino que ha experimentado severas reversiones en el marco económico-comercial", planteó la delegación uruguaya en la reunión del Consejo Mercado Común del Mercosur, que se celebra hoy en Asunción.
La intervención en esta reunión del canciller uruguayo, Gonzalo Fernández, fue la única que no se transmitió a la sala de prensa de la cumbre del Mercosur, pero la delegación uruguaya distribuyó luego una síntesis de la posición que Montevideo trajo a este encuentro.
Uruguay destacó la falta de éxito en los sucesivos intentos del bloque que también integran Argentina, Brasil y Uruguay por eliminar las restricciones no arancelarias al comercio dentro del bloque.
En particular, criticó las licencias no automáticas impuestas por Argentina y Brasil que, en este último caso, por ejemplo, traban las exportaciones de lácteos de Uruguay.
Montevideo también lamentó que "en casi 20 años" el Mercosur cerró apenas "un único acuerdo de libre comercio" (con Israel).
"Tampoco hemos avanzado en otras cuestiones esenciales a la construcción de un verdadero mercado ampliado, como la eliminación del doble cobro del arancel externo común y las disciplinas comunes en las políticas de incentivos" planteó Montevideo.
Uruguay dijo que también ve "con preocupación" la "administración bilateral de temas comerciales propios del ámbito del Mercosur", en alusión a los acuerdos entre privados que impulsan Argentina y Brasil para regular su comercio bilateral.
Montevideo se quejó además de las demoras en el ámbito del Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur para aprobar un proyecto de interconexión energética entre Brasil y Uruguay y ante el cual Argentina ha mostrado reparos.
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