Según el presidente de la Federación de Madereros del Paraguay (Fepama), Juan Carlos Altieri, dijo anoche que ya se recorrió un largo camino, pero aún quedan algunas materias pendientes, entre las que citó tres: 1) Modificar la Ley 422, agregándole un artículo sobre la indivisibilidad de las propiedades por más de una vez; 2) Crear los fondos presupuestarios para hacer operativa la Ley 536; y 3) La ley del derecho real de la superficie forestal o de vuelo forestal.
La primera es fundamental para cumplir con la esencia de la misma ley, en lo que se refiere a la preservación del 25%. Si no se establece la indivisibilidad a los efectos de la preservación, no se podrá asegurar el uso sustentable de los recursos forestales.
La segunda es clave, ya que sin presupuesto no tiene sentido la ley. Existen estudios claros que demuestran que el incentivo que la ley establece es más bien una inversión para el Estado, porque, a través del retorno que la reforestación ofrece, el Estado recibe un beneficio del 17%.
Y la tercera materia pendiente permitirá las máximas garantías al capitalista que quiera reforestar y que no dispone de tierra. Es una oportunidad de negocio y posibilita aumentar la superficie a reforestarse, porque aquel que no tiene tierra no necesitaría comprarla. Esta legislación ofrece condiciones de seguridad al interesado en invertir en forestación y es también una gran oportunidad para integrar al pequeño propietario de tierra en la cadena productiva.
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