La crisis económica mundial se manifiesta a nivel local en una menor circulación de dinero con la obvia disminución del consumo, prudencia en las inversiones, paralización de proyectos, despidos de personal, reingeniería de empresas y disminución de la producción.
Además de ese impacto que afecta a todos los estratos sociales, sin discriminación, los sectores empresariales sufren también las consecuencias de los conflictos sociales, el contrabando y la inseguridad generados por situaciones de larga data a las que el Gobierno aún no pudo dar respuestas satisfactorias hasta ahora. Su indefinición y vacilaciones solo han contribuido a incrementar el ambiente de incertidumbre.
Inmersas en esa realidad - a la que se suma la gripe A H1N1- que no les acobarda, la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y la Asociación Rural del Paraguay (ARP), siguiendo una ya consolidada tradición, abren las puertas de la exposición, donde confluyen ganadería, industria, comercio, agricultura y servicios.
El emprendimiento encierra una actitud de optimismo y esperanza cristalizada en el lema escogido para este año: "La fuerza de un país que está de pie". El mensaje es que a los emprendedores no les desaniman ni les hacen retroceder los obstáculos adicionales que encuentran sus iniciativas.
Tanto la voluntad de organizar la muestra como de participar en ella como expositores hablan en favor de la clase empresarial paraguaya que no solamente es capaz de incorporar tecnología, introducir prácticas administrativas de avanzada y entregar productos de calidad a los consumidores, sino que también enfrenta con valentía los desafíos coyunturales.
Los visitantes, a lo largo de dos semanas, podrán constatar en la gran vidriera puesta a su disposición que con trabajo, planificación, tenacidad, inteligencia y deseo de superación de los que invierten su capital para obtener ganancias se logran resultados que enorgullecen y alientan a seguir en la lucha.
En la Rueda de Negocios internacional y multisectorial - una cita donde confluyen la oferta y la demanda- , los empresarios encontrarán un espacio para ofrecer, comprar y vender. Este componente le agrega a la convocatoria un atractivo de gran relevancia.
Lo que se verá en las próximas dos semanas es el rostro de un Paraguay que, silenciosa y eficazmente - afrontando los problemas y adoptando las medidas para paliarlos o superarlos- , da empleo, produce bienes y genera riqueza.
Ojalá que el despliegue generoso del sector privado para exhibir optimismo y logros mueva al Gobierno a tomar medidas que favorezcan a quienes dinamizan la economía y contribuyen - al pagar sus impuestos- al mantenimiento del Estado y a la ejecución de sus programas. Su obligación, desde luego, es crear condiciones propicias para producir sin zozobras e incertidumbres.