"Es altamente probable que la mayoría de los casos de influenza que se están viendo actualmente en el país sean del tipo A H1N1", manifestó el infectólogo Antonio Arbo.
A criterio del médico, el hecho de que el virus de influenza se haya diseminado tan extensa y rápidamente en la población, de que haya afectado a niños vacunados y se haya presentado tanto en menores como en adultos, hace suponer que probablemente se trate de la nueva cepa en la mayoría de los casos.
Según datos del Ministerio de Salud Pública (MSP), anualmente se registran entre 7.000 y 10.000 consultas por infecciones respiratorias agudas graves (ver infografía), causadas por la influenza. De ellas, entre 600 y 900 derivan en defunciones.
"Eso entra dentro de lo esperable", explicó el Dr. Diego Gamarra, director general de Servicios de Salud del MSP.
SUBTIPOS. El virus de influenza más común es el tipo A, que se presenta en todos los grupos de edad y tiene circulación todo el año, aunque la mayor proporción de los casos ocurre entre los meses de junio a agosto. Este virus tiene varios subtipos: H3, H2 y H1, que son estacionales. Ahora se agregó un nuevo subtipo: el H1N1, que en todo el mundo ha afectado a casi 90.000 personas y ha causado 382 defunciones desde que fue detectado, hace aproximadamente dos meses.
En nuestro país, la cantidad de casos confirmados llega a 106, según el último reporte oficial. Hasta el momento sólo se ha registrado un fallecimiento, aunque hay 3 internados en estado delicado y otros 14 graves, pero aun en la categoría de casos sospechosos, ya que no se han confirmado laboratorialmente.
COMPLICACIONES. Generalmente, las defunciones por influenza (de cualquier subtipo) se producen debido a complicaciones que afectan principalmente a las personas más susceptibles. Entre estas se encuentran: los lactantes, los adultos mayores de 60 años, los enfermos crónicos, los enfermos respiratorios, renales, cardiovasculares, los diabéticos y los inmunodeprimidos.
Según el Dr. Gamarra, aunque las posibilidades de complicación son más frecuentes en los grupos de riesgo mencionados, eso no significa que el resto de la población esté exenta.
"Por eso hablamos también de signos de alarma. Cuando una persona tiene una infección respiratoria, aun sin tener una co-morbilidad (otra enfermedad que complique su cuadro), debe consultar rápidamente con el médico si presenta signos de alarma", dijo. Estos son: dificultad respiratoria, expectoración con catarro, somnolencia, dificultad para beber líquidos o alimentarse.
GRAVE. Hasta el cierre de esta edición, la niña de 8 años internada en el IPS con influenza A H1N1 continuaba en estado grave.