Por Sofía Masi | CIUDAD DEL ESTE
"La Iglesia Católica en el Paraguay está siendo objeto de una nueva campaña de calumnias (...) Se ataca al obispo por motivos políticos, ya que su fidelidad al Papa y la doctrina de la Iglesia, se opone a la politización de los sacerdotes y fieles, y es un obstáculo para ciertos planes", dice claramente un comunicado emitido por la Vicaría General de la Diócesis de Ciudad del Este, en respuesta a una serie de denuncias realizadas por un grupo de laicos contra el obispo Rogelio Livieres Plano.
Los propulsores de la denuncia son Feliciano Marecos, Francisco Aguayo, Javier Miranda, Ángel Crispín Silva, Oscar Garcete, Arcadio Osorio y Miguel Candia, quienes no podrán ocupar cargos dentro de la Iglesia Católica hasta el 31 de diciembre del 2011, debido a que fueron sancionados en diciembre del 2008 por el obispo, a consecuencia de una campaña que impulsaron contra el padre Carlos Urrutigoity, por presunto abuso sexual a menores en los Estados Unidos.
Los laicos acusan a Monseñor Livieres de malversar los fondos sociales que la Itaipú Binacional aportó a la Diócesis en la era de Víctor Bernal, de vender los inmuebles de la Iglesia Católica a precios irrisorios así como de proteger a sacerdotes acusados de abuso sexual (Urrutigoity).
DEFENSA. A través del comunicado, la Vicaría general, en representación del obispo, sostiene que recibir apoyo económico de la Itaipú Binacional no es un "pecado", alegando que también la Diócesis de Misiones, a cargo de Monseñor Mario Melanio Medina recibe apoyo de Yacyreta. Sin embargo, no habla de la supuesta malversación de fondos de lo cual se acusa al obispo de Ciudad del Este.
Desde que Fernando Lugo, asumió la presidencia de la República, Monseñor Livieres dejó de recibir apoyo de Itaipú para la Diócesis de Ciudad del Este.
Los denunciantes dieron a conocer un informe en el que figura un aporte importante a instituciones de ayuda social, como la Asociación Ayuda a personas con labios leporinos, que desmintieron haber recibido ayuda económica de la Diócesis.
Por otro lado, el comunicado desmiente que el obispo haya conformado una Sociedad Anónima con fines particulares. Sostienen que sólo fue con el objetivo de generar recursos para mantener el Seminario Mayor San José de Ciudad del Este, que le cuesta a la Diócesis 1.200 millones de guaraníes al año.
También se da a conocer una nota de apoyo firmada por movimientos religiosos de parroquias de Ciudad del Este en apoyo al Obispo, la cual será remitida al Papa Benedicto XVI.