Los ojos del escritor, don Félix de Guarania, estaban ayer muy iluminados mientras escuchaba atentamente las palabras de elogios del ministro de Cultura, Ticio Escobar, y del canciller, Héctor Lacognata.
Era un momento que ni él se esperaba, pues recibía el grado más alto que el Gobierno puede brindarle a un ciudadano paraguayo: la Orden Nacional del Mérito Gran Cruz.
El acto, realizado en el elegante Salón de la Cancillería, aglutinó a autoridades diversas y amigos de don Félix Giménez Gómez (nombre real del escritor), un incansable luchador de la cultura paraguaya y del idioma guaraní.
"Don Félix significa en este momento la más alta figura viviente de la cultura guaraní", dijo Ticio Escobar, en referencia al hombre que hizo traducciones al guaraní de obras de Gustavo Adolfo Bécker, José Martí, Cervantes (Don Quijote), y muchos más.
"Él demostró a propios y extraños las posibilidades ilimitadas del idioma guaraní", agregó Lacognata.
Emocionado, don Félix recibió la condecoración en el pecho, conferida por la presidencia de la República.
En un discurso que duró unos 15 minutos, dio un claro mensaje en guaraní de que el idioma del que hacía uso no moriría jamás.
"Lo vamos a llevar con nosotros, y él (el idioma) se irá con nosotros, hasta muy lejos. Para eso tenemos un corazón fuerte, unos brazos para hacer todo tipo de necesidades en este suelo tan lindo".
Entre sus palabras dio a conocer su sorpresa por el grado recibido. "Ayer cuando me dijeron, primero me asusté; nunca alcancé algo tan valioso que levante mi ser frente a la Nación. Pareciera que este país me abre sus manos y dice: ?Mi hijo, no te voy a decir que retrocedas; sé, escucho, siento que nunca fuiste hacia atrás'", dijo.
Sus poéticas palabras prosiguieron con gran sentimiento. Reflexionó que la distinción le hizo sentir tan bien que sus males físicos desaparecieron, por lo que agradeció la distinción, hasta el final de su discurso.