Días atrás habíamos destacado las remodelaciones y retoques que había sufrido en estadio de Recife, donde este miércoles se enfrentan Brasil y Paraguay, a base del gran sacrificio de una dirigencia que atraviesa una gran crisis. Hoy, te mostramos que al parecer el esfuerzo no alcanzó, porque no pudieron deshacerse de las goteras y de unos viejos inquilinos que podrían decir presente esta noche. (Foto: Globo.com)
Además de pedir que Paraguay saque un resultado positivo esta noche ante Brasil, los aficionados albirrojos que asistan al estadio del club Santa Cruz de Recife, deberán rogar porque no llueva y, sobre todo, porque a los inquilinos de turno no se les ocurra "salir a dar un paseo".
Es que, durante el reconocimiento del campo de juego que realizó el plantel nacional en la noche del martes, se comprobaron dos hechos insólitos en el estadio fundado en 1972 y que tiene una capacidad para 66 mil personas.
En primer lugar, que existen sectores de las gradas en donde más que gotear, chorrea (cayó una tenaz lluvia a última hora). Claro está, siempre y cuando no llueva en la previa ni durante el partido, esto no será problema para los aficionados.
En segundo lugar, algo que llama aún más la atención: El estadio tiene a numerosos murciélagos de inquilinos. Durante el entrenamiento de los albirrojos, los para nada bellos mamíferos, sobrevolaban las graderías y el sector de prensa, dejando pequeños "recuerdos" en los asientos. Es que, según puede observarse en la fotografía, los murciélagos llenaron de heces los lugares destinados para los periodistas.
Al parecer, los retoques y remodelaciones se hicieron solamente para la vista. Claro, se entiende que el club descendido a la Serie D no atraviesa un buen momento económico, pero la Confederación Brasileña de Fútbol podía haberse encargado de los detalles.
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