El precio de la carne está subiendo en los frigoríficos, lo que puede repercutir al consumidor. El presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), Hugo Corrales, comentó que el novillo después de rondar los 7.000 guaraníes el kilo al gancho (la medida que se toma para la comercialización de ganado en frigorífico), ya ronda los 10.000 guaraníes.
Corrales advirtió que no solo se perfila para un incremento de unos días, sino que podría arrastrarse por algunos meses y llegar hasta finales de agosto, inclusive.
"La suba de precio de la carne nos preocupa a todos. Hablo también como consumidor. Es un rubro muy sensible", comentó.
"Ojalá y me equivoque, pero la tendencia muestra que los frigoríficos están pagando más por el ganado para faena. Eso puede trasladarse al consumidor y podría ir hasta agosto", advirtió.
El precio de la carne en frigoríficos registró un alza en las últimas semanas. El último reporte de la Cámara Paraguaya de la Carne refiere como precios mínimos de referencia pagados a productores ganaderos (para reses aptas para exportación, excepto Chile), 9.000 guaraníes por kilo al gancho del novillo y 8.700 guaraníes por kilo de vacas y de toros. Hace un mes, el precio estaba 1.000 guaraníes más barato en todas las categorías.
ESPECULACIÓN. Corrales añadió además que dependiendo de cómo se desarrolle el comercio, es probable que los precios mantengan su ritmo ascendente por un par de meses más.
Uno de los principales argumentos que puede influenciar es la caída de la oferta, que por efecto de mercado, a menor oferta mayor precio, mantendría en alza la cotización.
Algunos elementos que podrían intervenir en el aumento del valor son: el inicio de la campaña de un nuevo periodo de vacunación contra la aftosa. Esto implica que la hacienda no puede moverse hasta tanto se cumpla con el requisito sanitario.
También, la entrada del invierno con los meses más secos y las dificultades para acceder a la alimentación (pasturas y granos) y, en tercer aspecto, no se descarta que los productores entren a especular con el valor.
Entre tanto, en el sector de los frigoríficos, las actividades hasta el momento son normales, sin caída de las ofertas de ganado y con un ritmo habitual, según se supo, sobre todo tras superar, con las últimas lluvias, la urgencia de entregar animales por la sequía, con un abarrotamiento en las plantas industriales.