El Gobierno paraguayo, a través de la Cancillería, remitió ayer una nota al Gobierno de Honduras donde le expresa su preocupación por el caso dado con el ex represor de la dictadura stronista, Sabino Augusto Montanaro, quien guardaba exilio en dicho país centroamericano y retornó al territorio nacional sin un aviso previo de las autoridades responsables.
El canciller nacional Héctor Lacognata, quien asumió ayer sus funciones en el ministerio, señaló al salir de una audiencia con el presidente que el Gobierno no tuvo nada que ver en el regreso y que no fue comunicado por Honduras ni por los familiares.
LLAMATIVO. Lacognata considera llamativo que Montanaro llegue al país con un pasaporte vencido del año 1991, ya que moverse en un aeropuerto así es prácticamente imposible, aunque fuera diplomático, refirió.
"Yo no quiero comprometer a un Gobierno amigo como el hondureño, pero de que obviamente el señor Montanaro tenía amistades poderosas en ese país es real. Fue llevado en el avión con un pasaporte vencido, sin salvoconducto, sin comunicar al Gobierno paraguayo, y llegó aquí de sorpresa", criticó.
La nota remitida a la canciller hondureña, Patricia Isabel Rodas Baca, expresa "la preocupación del Gobierno de la República del Paraguay por este hecho que no condice con los tradicionales vínculos de amistad y cooperación existentes entre ambos países", según expresa el comunicado de la Cancillería.
EXTRADICIÓN. El texto de la nota hace referencia al exhorto realizado por la Justicia paraguaya a la hondureña en el cual se solicitó la extradición de Montanaro, ex ministro del Interior de la era stronista, por el caso de la desaparición y muerte de Agustín Goiburú.
Las gestiones resultaron "infructuosas, sin haber obtenido pronunciamiento oficial alguno por parte de las autoridades hondureñas", dice el escrito.