Federico Franco fue llamado una, dos y hasta tres veces a firmar el documento que ratifica el apoyo al Gobierno de Fernando Lugo, de los partidos políticos, movimientos y organizaciones sociales que integran la Alianza Patriótica para el Cambio (APC).
Pero una y otra vez hacía un indisimulado gesto de "no" con sus dedos. Después de mucho, por fin el orador Luis Llano Imas entendió que el titular interino Ejecutivo no quería estampar su firma en el escrito.
LA RAZÓN. Franco encontró una excusa perfecta y hasta constitucional para no firmar el apoyo que sin ningún cuestionamiento se estaba aprobando: su investidura presidencial.
Sin embargo, la razón real sería el descontento liberal hacia algunas decisiones del presidente Lugo.
Esto hace que el presidente de la República en ejercicio apoye a "regañadientes" a Lugo, pero no hasta el punto de oficializarlo con un documento de apoyo.
SALUDO FORZADO. En el transcurso de la reunión de ayer en el local liberal, Franco saludó muy raudamente a López Perito.
Este estuvo sentado en medio del ejecutivo y Emilio Camacho quienes, en todo momento, mantuvieron un diálogo y gastaban bromas.
La seriedad del ministro López Perito se mantuvo en todo momento, a pesar de la situación que se daba en sus extremos.
Al final, López Perito y Franco se dieron un abrazo.