Para completar el sueño de todos los que luchamos y los que murieron por un País mejor, tenemos que reducir la diferencia que existe entre la minoría enriquecida y esa mayoría que sobrevive en pobreza y miseria.
No se trata de subir todos los salarios, como dicen algunos MCS, sino del reajuste del salario mínimo móvil que por ley es obligatorio para todos los que trabajamos 8 horas al día. Y, también, penalizar a todos aquellos que pagan menos del salario mínimo interprofesional.
Y, para terminar este sueño del Marzo Paraguayo de más igualdad de todos los ciudadanos, añadimos dos cosas.
Una, reducir esos salarios supermillonarios de políticos, consejeros y altos cargos. Tarea súper difícil, que ha de ser abarcada por un Gobierno que quiera el Cambio.
Otra, no aceptar ya Hacienda las recetas del Fondo Monetario Internacional. Y no es por ninguna ideología, sino por el fracaso rotundo de ellas, cuando algún país le hizo caso. Y recordemos la Argentina.
Para que haya más igualdad entre todo el Pueblo del Paraguay, hay que reajustar el salario mínimo que debe de ser obligatorio, limitar los altos salarios por el impuesto a la renta personal y no hacer caso al Fondo Monetario Internacional.
¿Quién le pone este cascabel al gato? Pues, le toca al Ejecutivo ayudado por el Legislativo y Judicial... si estos fueran patriotas.