WASHINGTON, EEUU
Después de ver desfilar a las tropas de honor, Obama y su esposa, Michelle, entraron en el automóvil presidencial, que lleva la matrícula de USA 1, y comenzaron el recorrido por la Avenida Pennsylvania hasta la Casa Blanca.
Ante crecientes vítores, el recién juramentado presidente Barack Obama descendió de su limusina para saludar a parte de la multitud entusiasta apostada a un costado de su desfile inaugural.
Obama y su esposa, Michelle, salieron de su automóvil en la Avenida Pennsylvania, saludaron a los espectadores a ambos costados de la calle, y luego caminaron parte de la ruta, sonriendo y agitando los brazos en señal de saludo.
Ambos enfrentaron las bajas temperaturas invernales, para saludar a la multitud que los aclamaba detrás de las barricadas de metal.
Obama, quien vestía un sobretodo negro y una bufanda marrón, y su esposa, con un vestido dorado y guantes verdes, caminaron de la mano frente a su limusina blindada, con los agentes del Servicio Secreto y policías y militares cerca de ellos.
Los agentes del servicio secreto que los escoltan a pie y los cientos de miles de agentes apostados durante el recorrido, redoblaron durante esos minutos su vigilancia.
Más de 43.000 agentes, entre policías, miembros de agencias de seguridad y cuidan la seguridad de Washington.