Por Carlos Marcelo Aquino
San Pedro
La fuerza de tarea conjunta, en el norte del país, implementará a partir de hoy una nueva estrategia con el fin de dar con los responsables de la quema del destacamento militar en la noche del 31 de diciembre.
En base a los informes de los servicios de inteligencia, se habrían identificado una veintena de viviendas donde podrían estas escondidas las armas robadas en dicho suceso. Se presume que los ocupantes podrían tener vinculación con el Ejercito del Pueblo Paraguayo.
Los jefes del operativo policial y militar se reunieron ayer con los fiscales Ninfa Mercedes Aguilar y Víctor Paredes, y el fiscal adjunto de Caaguazú y San Pedro, Celso Sanabria.
Focalizar las acciones en base a los datos de inteligencia es la intención de los responsables de la fuerza de tarea conjunta. La nueva estrategia apunta a mejorar los recursos humanos disponibles y no hacer incursiones sin asegurar ninguna información. Los investigadores mantienen su optimismo y creen que pronto encontrarán a los prófugos.
"Creemos que estamos cerrando el círculo. La gente se está abriendo más y está aportando datos importantes que nos pueden permitir llegar al objetivo", explicó uno de los investigadores.
La Fiscalía maneja datos de dos personas nuevas que habrían estado en el asalto y quema del destacamento, cuyas identidades se reserva por cuestiones de investigación. Uno de ellos sería un conocido dirigente sintierra de la zona de Horqueta, mientras el segundo también sería un dirigente social.
Las dos personas buscadas se suman a los hermanos Silvino y Elvio Cardozo Lara, que fueron plenamente identificados por el vicesargento Reinaldo Cruz y su esposa Rita Lugo como dos de los que quemaron el local militar.
Mientras tanto, los controles disminuyeron por los caminos vecinales y las barreras se ubican solo en lugares estratégicos.
FALSA ALARMA SOBRE SUPUESTOS PRESOS
Al mediodía de la víspera se dio a conocer un informe de que se realizó un operativo en la zona de Yrybucuá, con el resultado de que varias personas fueron detenidas con un arsenal de armas. Al principio, los responsables de la investigación confirmaron el hecho pero después lo desmintieron.
La fiscala Ninfa Aguilar se trasladó hasta la zona con varios efectivos militares en tres helicópteros y dijo que no pudo bajar en el lugar porque era boscoso.
Posteriormente, la fiscal de turno de Santaní Norma Solís se trasladó a la zona, vía terrestre, y no encontró absolutamente nada.
La supuesta detención de las personas no pasó de ser una falsa alarma.