Alvarenga explicó que un compañero de ellos de nombre Crispín Fernández, fue torturado en forma salvaje por agentes del orden quienes le obligaron al hombre a firmar una declaración donde se autoincrimina en la quema del puesto militar de Tacuatí el 31 de diciembre pasado.
El dirigente hace responsable del hecho al comandante de la Policía Nacional comisario Viviano Machado, a los agentes que llevaron a cabo los supuestos apremios físicos contra Fernández que duró unas 5 horas y contra la misma fiscal Ninfa Aguilar, por permitir el hecho.
Demetrio Alvarenga explicó que Crispín ahora se encuentra en cama en su domicilio, pero que ellos van a trasladarlo hasta Asunción, para que un médico forense pueda inspeccionarlo y comprobar que fue sometido a torturas.
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