Madrid (EFE).-
El desplome del sector de la construcción, locomotora de la economía española en los últimos años, la desaceleración económica general y la fuerte caída del consumo propician la destrucción de empleo.
Con los 171.243 nuevos desempleados que dejó el mes de noviembre, la cifra total alcanza 2.989.269 personas.
En los últimos doce meses, el desempleo se incrementó en 894.796 personas, el 42,72 por ciento, según cifras del Ministerio español de Trabajo e Inmigración.
Los sectores de los servicios, con 97.697 parados más, y de la construcción, con 40.453, siguen encabezando la perdida de puestos de trabajo.
Ambos sectores emplean en España a un gran número de inmigrantes procedentes de América Latina, Marruecos y Europa del Este, colectivo muy afectado por la perdida de puestos de trabajo en los últimos meses.
Hoy se conocieron también las cifras de afiliaciones a la Seguridad Social, indicador de las nuevas contrataciones, que muestran una caída el pasado mes en 197.087 personas, lo que supone la primera en noviembre desde 2001, según los datos del Gobierno.
Por sectores, la hostelería fue el que registró una mayor pérdida de afiliados, con un total de 70.198 menos, seguida de la construcción, con 52.845.
En el Régimen Especial de trabajadores Autónomos, la construcción encabeza también la caída, con 8.340 afiliados menos, seguida del comercio y de la reparación de vehículos de motor.
El Gobierno aprobó el pasado viernes una nueva dotación económica de 11.000 millones de euros (14.000 millones de dólares) destinada a propiciar la creación de empleo a través de inversiones en el sector público local.
Con esa medida se busca crear hasta 300.000 puestos de trabajo, según señaló ante el Parlamento el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
De esa cifra, 800 millones de euros serán destinados directamente al sector de automoción, amenazado con la pérdida de miles de empleos debido a la drástica caída de las ventas, que bajaron, según los últimos datos casi el 50 por ciento.
Varias de las multinacionales constructora de automóviles presentes en España han anunciado expedientes de regulación de empleo, con recortes de miles de puestos de trabajo.
Tras conocerse hoy las cifras de desempleo, el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, recordó que el Gobierno prevé la creación, a través de la financiación de obra nueva en el sector de la construcción, de entre 200.000 y 300.000 empleos en los cuatro primeros meses del próximo año.
Granado reconoció que se ha producido un "fuerte ajuste" de forma "extraordinariamente rápida" y que actualmente hay medio millón menos de personas ocupadas en la construcción que hace un año, lo que supone también pérdidas de ingresos para la Seguridad Social.
La secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, admitió que los datos son "negativos", pero se mostró convencida de que con las medidas aprobadas por el Ejecutivo la situación mejorará en un "breve plazo".
Para el líder de la oposición, Mariano Rajoy, la cifra de casi tres millones de parados "es una urgencia nacional, y nada hay más urgente que acabar con esta lacra".
La especial concentración de extranjeros en los sectores donde se han perdido más puestos de trabajo, como la construcción y los servicios, ha colocado a los inmigrantes en una difícil coyuntura.
Ante la situación, el pasado septiembre el Gobierno español aprobó un plan con el que se pretende ayudar a los inmigrantes que han perdido sus puestos de trabajo y que permite cobrar, en dos plazos, uno en España y el resto en el país de origen, el subsidio de desempleo.
A cambio, tienen que regresar a su país y no volver a España por un período de tres años. EFE