El reclamo de los vecinos de Choferes del Chaco para frenar la tala de 111 árboles en el marco de la ampliación de la avenida, desde Eusebio Ayala hasta Mariscal López, no encuentra hasta el momento respuesta favorable en la Secretaría del Ambiente (Seam).
Los frentistas afectados, vestidos de riguroso negro en señal de luto por la muerte de los árboles, mantuvieron ayer una reunión con el ministro José Luis Casaccia, para solicitar la revisión de todo el proceso por el cual se concedió la licencia ambiental a la obra vial.
El secretario de Estado derivó el caso a Mario Vacchetta, director general de Control de la calidad ambiental y de los recursos naturales, quien entre otras cosas señaló que se analizarán los cuestionamientos que realizan los pobladores de la zona de construcción.
Adelantó que entre varias posibilidades se maneja la alternativa de parar todo trabajo hasta tanto se vea si realmente se cumplieron los pasos administrativos para la habilitación, aunque precisó que para ello deben conversar el tema con la Comuna, que es la dueña del territorio.
"Sin dudas la capital necesita de este tipo de avenidas para descomprimir el tránsito vehicular. Sabemos que la mayoría de las calles son estrechas y hay inconvenientes con la circulación", dijo Vacchetta.
DESALIENTO. Por su parte, Jacqueline Quercyola, vecina de Choferes, se ratificó en que no se cumplieron los pasos exigidos, como es el caso del relatorio de impacto ambiental y la realización de una audiencia pública con la gente a ser afectada por la ampliación.
Apuntó que están desalentados con respecto a la postura de las autoridades de la Seam y dijo que analizan medidas a adoptar en el futuro.
Puntualizó que la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía del Ambiente deberían expedirse sobre el problema.