América Latina y el Caribe enfrentan un riesgo ambiental y socioeconómico producto del cambio climático y de la degradación de los recursos naturales, asociados con el avance de los sistemas ganaderos y agrícolas no sustentables, advirtió la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).
El mundo tiene el desafío de aumentar su producción de alimentos en un 50% para el año 2050, para alimentar una población que -según las proyecciones actuales- alcanzará los 9 mil millones de personas. Sin embargo, frente al cambio climático que ya afecta diversas a partes del mundo, ese incremento debe darse de manera sustentable.
"La actividad agrícola es la segunda mayor fuente de emisión de gases de efecto invernadero, responde por entre el 10 y el 12% del total mundial, sólo por debajo de lo que genera el uso de combustibles fósiles", alertó el científico chileno Sergio González, integrante del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) y Premio Nobel de la Paz, durante las celebraciones del Día Mundial de la Alimentación. El porcentaje de las emisiones de gases de efecto invernadero generados por la agricultura varía de país en país: en Nueva Zelanda responde por el 45%, mientras que en Chile por entre el 15 y el 20%.
MÁS CARNE. Estudios prospectivos indican que el consumo de carne se duplicará en los próximos 20 años. Esta situación presionará el avance de la frontera agrícola-ganadera a zonas de mayor vulnerabilidad ambiental, lo que podría incrementar los niveles de deforestación, la degradación de suelos, la pérdida de biodiversidad, la disminución del recurso hídrico y generar una mayor vulnerabilidad al cambio climático, si no se toman medidas para evitarlo.
Hoy, el 70% de las áreas de pastoreo de la región se encuentran en un proceso de degradación. Las más susceptibles a la ampliación de la frontera agrícola ganadera corresponden a ecosistemas de la Amazonia en Brasil, el Chaco americano en Argentina, Paraguay y Bolivia, y las zonas áridas y semi-áridas de Argentina y Chile. "El desafío de la inteligencia humana es armonizar las fuerzas aparentemente opuestas y lograr aumentar su producción de alimentos con tecnologías que al mismo tiempo reduzcan los gases de efecto invernadero", dijo igualmente González.
GANADERÍA ABARCA 40%
La ganadería responde por cerca del 40% de las emisiones generadas por la agricultura. A pesar de que hay tecnologías sustentables disponibles, existen debilidades estructurales que limitan el acceso de los pequeños y medianos productores a estas tecnologías, según el estudio del Panel Intergubernamental de Cambio Climático. "Se hace necesario aumentar la inversión pública y privada para investigación y desarrollo tecnológico, armonizar las políticas agropecuarias y ambientales, y buscar mecanismos viables para el pago por servicios ambientales a ganaderos y agricultores que implementen sistemas productivos amigables con el ambiente que contribuyan a la mitigación y adaptación al cambio climático", dijo Tito Díaz, Oficial Principal de Producción y Sanidad Animal.