Por Valeria Gutiérrez (*)
Todos escuchamos sobre la crisis financiera, pero ¿cómo se inició y qué fue exactamente lo que pasó?
En los últimos años las economías de China e India tuvieron un gran crecimiento. Estos países, sobre todo China, son ahorradores, y gran parte de sus capitales fueron captados por bancos americanos. Al mismo tiempo, hace cuatro o cinco años, con el objetivo de reactivar la economía, el gobierno americano adoptó una política monetaria expansiva, con tasas de interés bajas y fácil acceso a créditos. Estos hechos generaron un exceso de liquidez en la economía americana.
En principio los bancos aprovecharon ese contexto para prestar a personas confiables, pero luego empezaron a dar créditos hipotecarios para construcciones y viviendas a personas con dudosa capacidad de pago, sin contar con información clara sobre los clientes y financiándole hasta el 100% de la propiedad. Estas son las llamadas hipotecas subprime.
Todo estaba bien, hasta que empezaron a subir las tasas de interés, y muchas personas fueron atrasándose en el pago de sus hipotecas. En ese momento, lo que hicieron las instituciones financieras fue colocar varias de estas hipotecas en una especie de paquete de deudas y venderlas en forma de bonos, es decir revendían el riesgo de las hipotecas y lo colocaban en el mercado de bonos que ofrece más garantías. Esto atrajo a los grandes bancos de todo el mundo y surgieron así dos burbujas: una vinculada al mercado inmobiliario y otra al crédito.
El problema es que el que compraba estos bonos, no sabía exactamente qué era lo que compraba, y así se llevaba tanto hipotecas de calidad como hipotecas que eran prácticamente incobrables. La desconfianza fue creciendo conforme pasaban los meses, hasta que se produjo la explosión de la burbuja inmobiliaria, a la que rápidamente se unió la del crédito, causando una fuerte caída en el valor de los bonos y las viviendas.
La primera consecuencia, ocurrida en julio y agosto del año pasado, fue el derrumbe de las principales bolsas del mundo (Nueva York, Londres, Tokio, entre otras), donde cotizan los grandes bancos, americanos y extranjeros, que habían comprado los bonos subprime.
IMPACTO. A partir de allí, el mundo empezó a sentir los efectos y se desató la crisis que ya lleva más de un año. Los principales Bancos Centrales empezaron a inyectar dinero en el mercado, en especial la Reserva Federal (Banco Central de EEUU) que además redujo en varias ocasiones su tasa de interés de referencia. Esto provocó un exceso de liquidez en el mercado y un consecuente proceso de devaluación del dólar frente a todas las monedas. Varias entidades financieras de todo el mundo reportaron enormes pérdidas, y en los últimos meses varias quebraron o fueron rescatadas por el gobierno. Se contrajeron los créditos, y lo que empezó en el sector financiero lentamente fue llegando al real. El desempleo empezó a aumentar, se desaceleraron las ventas y la producción.
Además, ante la inestabilidad financiera y la devaluación del dólar, los inversionistas se refugiaron en los commodities. Así, estos productos alcanzaron cotizaciones históricas, presionando cada vez más la inflación de los países. Sin embargo, desde hace dos meses la misma crisis está haciendo caer los precios de los commodities, ya que el menor crecimiento económico esperado a nivel mundial, hace que las expectativas de demanda sean menores. ¿Cómo nos llega a nosotros la crisis? Justamente a través de los commodities, ya que gran parte de la producción y las exportaciones paraguayas están vinculadas a estos productos. Entonces, menores precios podrían generar pérdidas importantes a los sectores vinculados directa e indirectamente con estos productos.