Por Ingrid Villalba
ivillalba@uhora.com.py
Un par de pilotes introducidos en la tierra puede significar nada para una persona y ser, sin embargo, la concreción de un mundo de añoradas esperanzas para otra.
Ese es el caso de doña Reinalda Castillo. Ella, al mirar con sus ojos azules esos dos postes de madera en la tierra observa un hogar para sus ocho hijos, aquel que mañana estará terminado gracias a la iniciativa de los 150 jóvenes universitarios que trabajan para la oenegé Un Techo Para mi País (Utpmp).
Si bien su nuevo hogar de 6 x 3 metros no es muy grande para esa cantidad de gente, definitivamente allí estarán mejor que en lo del abuelo, donde ya viven 12 personas.
Quince familias del barrio Porvenir de Cateura están siendo partícipes de lo que para ellos bien puede ser un milagro, pero no es nada más que buenas voluntades unidas y concretadas en hechos palpables.
Esas quince familias, formadas desde 3 hasta 10 integrantes, iniciarán la semana en una casa nueva elaborada de paneles de madera de pino y techos de zinc, apoyadas sobre 17 pilotes a unos 60 o 70 centímetros del suelo. Atrás quedarán las casillas de cartón, pedazos de madera y zinc.
ESPÍRITU. "Este es un método de denuncia para que la sociedad se dé cuenta de la realidad. Todos somos responsables de ella, no solo el Estado. Y esta no es una carencia meramente material, esta gente no recibe lo que se merece por su trabajo", expresó Natalia Schualler de Utpmp.
Ella explicó que lo que hace este proyecto es unir a los jóvenes universitarios con familias de pobreza extrema buscando crear una conciencia social, abrir los ojos y empezar a hacer algo al respecto. La finalidad es que todos sectores de la sociedad se unan a los actuales 25 voluntarios activos, que se dividen en cinco áreas de trabajo.
Mauricio Aguinaga llegó desde Perú hace cinco meses al país para implementar el proyecto en Paraguay.
"Aquí el trabajo de los voluntarios es mucho más fuerte que en mi país. La gente se prende con más facilidad y podemos construir más casas", explicó.
DONACIONES. El costo de cada construcción varía de entre 1.300 a 1.600 dólares. Esto incluye 17 pilotes, los paneles de madera, vigas, aislante, chapas de zinc, puertas y ventanas entre otros.
Los costos se solventan gracias a las donaciones realizadas por empresas o particulares. Los interesados en ayudar pueden comunicarse al 206-876 o al (0982) 960-250.