Asunción, 20 jul (EFE)
Por Ricardo Grance
***
La lucha contra la explotación infantil, principalmente en las calles, figura entre los grandes desafíos del próximo Gobierno de Paraguay, encabezado por el presidente electo Fernando Lugo, quien será investido el 15 de agosto próximo.
Liz Torres, futura ministra de la Niñez y la Adolescencia, dijo a Efe que uno de los ejes de su administración será el combate a la explotación infantil en sus diferentes formas, para lo cual consideró que se debe fortalecer "el marco legal existente".
"Tenemos que observar a los niños como sujetos sociales de derecho y no como meros receptores de asistencia o como simples objetos en riesgo", indicó Torres, quien integró desde 1991 varios organismos no gubernamentales que promueven los derechos de la infancia y la adolescencia.
Según estadísticas del 2007, divulgadas por la Organización Mundial del Trabajo OIT, el trabajo infantil afecta a cerca de un millón de menores en Paraguay, lo que ocasiona además, según ese organismo internacional, la deserción escolar de una de cada siete personas de entre 5 y 17 años.
Torres señaló que esa situación se observa en mayor grado en las calles de Asunción y en zonas urbanas de los departamentos de Central, aledaño a la capital, de Caaguazú (centro), Itapúa (sur) y en Alto Paraná, al este y en la frontera con Brasil.
Con respecto a esa última región, precisó que "es latente el alto índice de explotación" sexual de menores y de niños que son utilizados para traficar drogas en la denominada Triple Frontera, conformada por las localidades de Ciudad del Este de Paraguay ,Foz do Iguazú de Brasil y Puerto Iguazú de Argentina.
En ese sentido, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había advertido en 2006 que cientos de niños paraguayos transportan a diario productos de contrabando y drogas a través del Puente de La Amistad, que comunica a Ciudad del Este, a 330 kilómetros de Asunción, con Foz do Iguazú.
Torres, una superviviente del incendio del supermercado Ycuá Bolaños de Asunción, que en agosto de 2004 causó 327 muertos, expresó que la situación fronteriza es una de "las preocupaciones más grandes que tenemos porque sabemos que del lado paraguayo no hay un control efectivo, a pesar de que existen convenios firmados con Brasil y Argentina".
"Otro de los desafíos que tenemos es lograr que instancias estatales como la Fiscalía y la Policía tengan una participación efectiva en nuestra lucha, que realmente puedan actuar y penalizar a los adultos que utilizan a los niños", subrayó la futura ministra.
Torres anunció además que en los primeros 100 días de su gestión promoverá un censo nacional para determinar la cantidad de niños en situación de riesgo en el país.
"Debemos identificar, además de los menores que son explotados o que viven en las calles, a aquellos que para mucho pasan inadvertidos y que son empleados en fábricas y en establecimientos rurales, así como los que residen en albergues de organismo no gubernamentales", precisó.
Abogó además por intensificar las alianzas entre organizaciones civiles y empresas que mantienen albergues y comedores comunitarios.
"Cuando estamos en el sector privado muchas veces cuestionamos las responsabilidades del Estado, pero ahora tenemos que buscar dar respuestas desde el rol de garantes", opinó.
Torres añadió que para concretar esos proyectos es prioritaria la ampliación de los recursos de la Secretaría de la Niñez y la Adolescencia, organismo que cuenta con rango de ministerio y cuya asignación presupuestaria de 2008 asciende a unos 5.000 millones de guaraníes (alrededor de 1,2 millones de dólares). EFE