Por pA?I OLIVA
oliva@rieder.net.py
Siento mucho decir esto, pero refiriéndome al nombramiento del nuevo rector de la UCA, quiero expresar públicamente que con un sistema autoritario como el de la UCA no se hace el cambio en el Paraguay.
Me explico con todo respeto a la institución, pero también con toda libertad. Como se dijo: soy amigo de Platón, pero quiero serlo mucho más de la verdad.
El nuevo rector nombrado es parte de un pasado represivo que debe quedar ya arrinconado en nuestro país.
Una institución como la Iglesia Católica debe dar ejemplo de generosidad en el perdón, pero también de valentía en dar un ejemplo que clarifique a las generaciones más jóvenes. Como lo hicieron los obispos Bogarín, Maricevich y Rolón.
Esta actitud la tiene un grupo de estudiantes de la UCA de conciencia despierta, a decir de Pablo Freire. La han expresado catedráticos de la UCA. La tiene una buena parte de la ciudadanía. No me explico cómo la UCA y la Iglesia Jerárquica no la ha descubierto todavía.
La democracia debe estar presente en una alta casa de estudios como la UCA. Si no, no es universidad sino una empresa de venta de servicios de educación superior. Y las decisiones si bien están en los responsables, se tiene que generar entre todos los que forman el colectivo. Lo contrario sería una actitud autoritaria.
Ojalá se revea la decisión o renuncie el nuevo rector.