Un estudio sobre el uso de antibióticos en Asunción, Gran Asunción y Ciudad del Este encontró que en el 95% de las veces estos medicamentos se consumen sin indicación médica. En esta época invernal, con el incremento de las afecciones respiratorias, la práctica de la automedicación se intensifica.
Hay dos tipos de enfermedades respiratorias: las producidas por un virus y las ocasionadas por una bacteria. Los síntomas, al inicio, son similares. Pero solo las infecciones bacterianas se curan con antibióticos. Con cuidados básicos, reposo e ingesta de mucho líquido, las infecciones virales se "autolimitan" al cabo de unos días.
Pero la mayoría de las personas no diferencian estas afecciones. Cuatro de cada diez personas simplemente eligen consumir el mismo medicamento que le fue efectivo la última vez.
"La gente va a la farmacia y compra expectorante o algún antibiótico y es ahí donde empieza la complicación", advierte el doctor Carlos María Romero, director general de Servicios de Salud. El médico recomienda que ante el inicio de los síntomas respiratorios, lo mejor es consultar con un médico.
No obstante, esto no ocurre. El consumo de antibióticos sin receta médica es una peligrosa y común práctica. Solo el 3,5% de las personas consumen antibióticos por prescripción de un médico.
Así lo reveló una investigación realizada en el marco de la Iniciativa de Enfermedades Infecciosas en América del Sur (SAIDI, por sus siglas en inglés). Los datos fueron obtenidos a través de 700 encuestas y 15 entrevistas a grupos focales, publicadas a finales del 2007.
AUTOMEDICACIÓN. Según el estudio, el 39% de las personas deciden consumir los mismos antibióticos que les fueron útiles en una experiencia anterior, el 25,4% sigue la recomendación de un familiar, el 18% de un farmacéutico, el 8,8% de un amigo o vecino y el 3,7% de la persona que atiende la farmacia.
"El uso innecesario de los antibióticos para trastornos que no los requieren y el uso de dosis inapropiadas cuando son necesarios, son dos factores que favorecen el desarrollo de cepas de bacterias resistentes", explica la investigación.
El principal riesgo del consumo indiscriminado de antibióticos es la creación de bacterias resistentes. Estos microorganismos se reproducen y mutan con la facilidad de ningún otro ser vivo en el planeta -cada nueva generación aparece en veinte minutos-. Así van encontrando la forma de enfrentar a los antibióticos. Lo que no las mata, las fortalece.
Hace cincuenta años, la penicilina curaba prácticamente todo tipo de infecciones. Ahora no. Las bacterias adquirieron resistencia y para combatirlas se necesitan otros tipos de antibióticos, más caros. "Antibióticos que hace cuatro o cinco años sabíamos que eran efectivos, hoy ya no los podemos usar con la misma seguridad", explica la infectóloga Ana Campuzano de Rolón. Es por ello que, ante los primeros síntomas insisten en no automedicarse, sino consultar con un médico.
ATENDER LOS SÍNTOMAS
El doctor Carlos María Romero, director de Servicios de Salud, explicó que una persona amerita internación cuando se encuentra descompensada, con dificultad respiratoria, fiebre intensa, malestar general y alteración laboratorial. El promedio de internación para afecciones respiratorias es 5 días, indicó.