El comisario Amado Arévalos, jefe policial de Itakyry, quien el lunes allanó sin orden judicial el asentamiento indígena Yuquyry de Santa Lucía, Alto Paraná, fue cesado ayer del cargo y reemplazado por el comisario Henoch López Acuña.
Arévalos fue comisionado al frente de una dotación policial para permanecer varios días en la zona de conflicto entre campesinos e indígenas, en Santa Lucía, pero duró pocas horas, cuando un grupo de periodistas llegó el lunes al lugar y lo sorprendió realizando allanamientos sin orden judicial en el asentamiento Avá Guaraní de Yuquyry, agrediendo a los moradores a quienes debía proteger y brindar seguridad.
El comisario fue llamado a abandonar la misión que se le había encargado, el mismo lunes a la tarde, apenas el jefe de Policía de Alto Paraná, comisario Virginio Escobar López, se enteró del incidente.
Ayer la jefatura de Policía del Alto Paraná dio a conocer la resolución número 42/08, por el cual se decide "nombrar al comisario principal DAEP Henoch López Acuña, como jefe de la Comisaría 12, Itakyry, en reemplazo del comisario DEJAP Amado Andrés Arévalos".
El sábado un grupo de 30 campesinos tomaron como rehenes a dos monjas, una estudiante belga y nueve indígenas, como represalia por el desalojo del miércoles 28 de las tierras de los nativos. Para reforzar la exigua dotación del puesto de Santa Lucía, donde hay solo dos agentes, se resolvió enviar a un grupo de ocho uniformados al mando de Arévalos para investigar el caso de secuestro y detener a los campesinos sospechosos, pero el jefe policial hizo todo lo contrario.